La fiscalía ofrece 250 millones de pesos, fondos otorgados por el Ministerio de Seguridad, para obtener datos sobre lo que pasó con Acaí. Su collar dejó de emitir el 25 de octubre y fue detectado en el río Bermejo sin movimiento. Rewilding Argentina sostiene que los indicios no coinciden con un desplazamiento natural del animal.
El director de Conservación de Rewilding Argentina, Sebastián Di Martino, explicó que la recompensa fue gestionada por la fiscalía con fondos del Ministerio de Seguridad y que buscan obtener información que permita reconstruir los últimos movimientos del animal. Señaló que el collar de Acaí dejó de transmitir el 25 de octubre y, ante esa falla, el equipo inició un rastreo por radio que los llevó hasta el Bermejo.
Durante un vuelo con antena detectaron que el dispositivo emitía desde el cauce del río, sin ningún registro de movimiento. Equipos de rescate intentaron recuperarlo con buzos, pero la zona presenta hasta dos metros de sedimento, lo que obligó a planificar un operativo más complejo con una draga portátil. Según los técnicos, el collar podría contener datos guardados que no llegaron por satélite y esos puntos serían clave para reconstruir el recorrido final.
Di Martino afirmó: “Si el collar estuvo almacenando puntos después del último envío, podríamos saber si fue trasladado a algún lugar antes de aparecer en el río”. Esa información permitiría identificar zonas, domicilios o caminos vinculados al caso.
La hipótesis principal apunta a que Acaí fue cazada y que el collar fue retirado y arrojado al agua. Para los especialistas, la secuencia de señales no coincide con un movimiento natural del animal. Vecinos de la zona ya declararon y la Justicia realizó allanamientos y análisis de teléfonos ante mensajes que mencionaban la posibilidad de “cazar al yaguareté”.
El caso sigue bajo investigación y los equipos esperan que la recuperación del collar permita esclarecer qué ocurrió con Acaí y quiénes participaron en el hecho.
