El 8 de octubre se advirtió sobre un “artilugio químico” en contra de un árbol para liberar el frente de un comercio y favorecer a la cartelería. Casi dos meses después, el daño ya fue hecho.
En la esquina de las calles 25 de Mayo y Mendoza se puede observar un moribundo árbol que recibió una dosis letal de un líquido azulado (estratégicamente colocado) que lo secó y provocó la desaparición de su frondosa copa.
Detrás de esto, una conocida cadena de farmacias que, a sabiendas de las normativas vigentes, habría aplicado con experticia un ardid que derivaría en la obligación municipal de retirar un ejemplar arbóreo en peligro de caída.
Resulta conveniente recordar que este hecho fue denunciado por una vecina de la Capital, Cristina (González), en el programa La Otra Campana, conducido por Gustavo Ojeda que se emite los domingos por Radio Corrientes LT7 y LT 25 Radio Guaraní.
La acusación apuntó a la firma farmacéutica y constructora por el supuesto envenenamiento intencional de un árbol de más de 40 años, el último ejemplar existente en una manzana central. Y advirtió sobre un antecedente palpable en otra esquina emblemática que marca el límite de dos barrios: La Rosada y Libertad.
LA INTENCIÓN
Cristina afirmó que el ataque al ejemplar de fresno fue premeditado y orquestado por la gente de la empresa. La evidencia es visualmente impactante: «Aparte se perforó el árbol cuidadosamente en su base. Tiene varios agujeros de los cuales tengo fotos», advirtió.
El 1 de octubre, la vecina observó por la tarde una «gran mancha azul» junto al árbol con un «olor muy fuerte, indudablemente un veneno». Aunque se desconoce la composición exacta del químico, Cristina manifestó su gran preocupación, señalando que podría tratarse de glifosato o «otros elementos que en la cantidad que fue desparramada de todos modos es tóxico».
La intención detrás de la eliminación del árbol, que según Cristina “no cumple con las reglamentaciones vigentes», pero fue implantado décadas antes de la ordenanza de 2006, parece ser la liberación del espacio. Pese a que no obstruía el paso “hasta se puede pasar con un paraguas abierto”-, su presencia se interponía en el nuevo diseño de la vereda y el cartel.
DOS MESES DESPUÉS
En la actualidad, el árbol se ve prácticamente muerto. Sus hojas ya no están, sus ramas secas y detrás, la reluciente sucursal de farmacia. Todo esto pone bajo debate la actividad empresaria en detrimento de normativas como la impulsada por la gestión Tassano, respecto al Plan de Arbolado Urbano, el cual se piensa sostener en la gestión de Claudio Polich.
De esta forma, restará por ver qué medidas se tomarán al respecto no sólo por este hecho, sino para evitar que se repliquen en otros lugares de la ciudad y de la provincia. Una señal necesaria de las autoridades para asegurar el futuro sustentable de los correntinos.
