El Comité Nacional elegirá hoy a su nuevo presidente en medio de negociaciones aceleradas y tras la negativa del ahora exgobernador correntino de competir por la conducción. La senadora Gabriela Valenzuela reivindicó su liderazgo y pidió “un gran consenso”.
La Unión Cívica Radical llegará al Plenario de este viernes 12 de diciembre con un tablero interno reconfigurado por la decisión de Gustavo Valdés de no competir por la presidencia del Comité Nacional. Su negativa corrió el eje de las negociaciones, amplificó las conversaciones entre los sectores que buscan marcar el rumbo del partido y volvió también a colocar a Corrientes como foco de la discusión nacional.
El encuentro se realizará desde las 14 en la sede porteña de Alsina 1786, donde los delegados de todo el país deberán definir al sucesor de Martín Lousteau. Hasta hace apenas unos días, la candidatura de Valdés era vista como “la opción natural”: contaba con trayectoria, experiencia de gestión y un rol protagónico en el armado de Provincias Unidas, el espacio que impulsan gobernadores y dirigentes de peso dentro del radicalismo.
Sin embargo, el exgobernador correntino optó por bajarse. “No se puede conducir a quienes no quieren ser conducidos”, respondió tajante a dirigentes que buscaban convencerlo. Su gesto desactivó expectativas y activó una negociación contrarreloj que terminó girando hacia la postulación del intendente santafesino Leonel Chiarella, promovido por el sector de Maximiliano Pullaro y respaldado por buena parte de Provincias Unidas.
La interna nacional llega a este punto con tensiones acumuladas: entre quienes pretenden que la UCR consolide un perfil opositor al gobierno de Javier Milei como Morales y Lousteau y quienes, alineados con Alfredo Cornejo, creen que el partido debe evitar choques directos para no perder terreno en un electorado cada vez más permeable al oficialismo libertario.
Respaldo de Valenzuela
En este escenario, la voz de la senadora correntina Gabriela Valenzuela volvió a colocar al distrito en primer plano. La legisladora radical fue una de las primeras en impulsar públicamente el nombre de Valdés: lo definió como dirigente con “capacidad de diálogo y trabajo” y destacó “su trayectoria, logros y condiciones de conducción política para este tiempo”.
Tras conocerse la renuncia del exgobernador a competir, Valenzuela reforzó su mensaje de cohesión interna. “La intención es unificar voluntades para generar un gran consenso”, afirmó, señalando que el proceso de recambio “se viene trabajando bien, con Gustavo Valdés liderando, con un gran sentido de responsabilidad y militancia en la representación del partido”.
La senadora esquinense también dejó en claro que el correntino no jugará en contra de la definición nacional. “Tomó la decisión y como actual presidente de la UCR en Corrientes colaborará con quien sea el próximo presidente del partido”, sostuvo. Y remarcó: “Valdés apoyará a quien sea el próximo presidente”.
Su respaldo volvió a marcar el peso político que Corrientes conserva dentro del esquema radical y la influencia que el exmandatario mantiene en las negociaciones finales aun sin ser candidato.
Con la pulseada nacional abierta y los delegados ultimando definiciones, el plenario de este viernes aparece como una bisagra para el radicalismo. La renuncia de Valdés a dar la pelea ordenó alianzas y reavivó el debate sobre el perfil que deberá asumir el partido en la nueva etapa política. Mientras tanto, Corrientes vuelve a exhibir liderazgo y presencia decisiva en la mesa nacional, con Valenzuela y Valdés como voces centrales en la previa de una elección que sin dudas promete dejar huella puertas adentro de la UCR.
