Un cabo de la Policía Federal atacó a balazos a un empleado en pleno barrio de Villa Crespo durante la madrugada del martes, hirió a la víctima en una pierna y acabó detenido por efectivos de la Ciudad tras vaciar su cargador. El agresor disparó 14 veces con su arma reglamentaria en la vía pública y descartó la pistola antes de su captura. La Justicia ordenó pericias toxicológicas inmediatas para determinar si el oficial actuó bajo los efectos de alguna sustancia debido al estado de alteración que presentaba.
El episodio ocurrió cerca de las 6 de la mañana en el cruce de las calles Fitz Roy y Muñecas. Personal de la Comisaría Vecinal 15 B acudió al lugar tras las alertas vecinales sobre disparos y los oficiales hallaron a un hombre que bajó de un Volkswagen negro, quien efectuó múltiples detonaciones hasta agotar las municiones de su pistola.
Los peritos recolectaron posteriormente 14 vainas servidas en la escena producto de la balacera. El tirador buscó escapar por la calle Fitz Roy y arrojó el arma en el trayecto. Los uniformados porteños lo redujeron y concretaron su detención a pocos metros del sitio del ataque.
Fuentes de la investigación identificaron al sospechoso como un cabo de la Policía Federal con funciones asignadas en la comisaría de Belgrano Sur. Su comportamiento motivó sospechas sobre un posible consumo de alcohol o estupefacientes. La Justicia investiga si el hombre ingirió drogas o alcohol debido al estado de alteración evidente durante el procedimiento policial.
La causa quedó a cargo de la Unidad de Flagrancia Norte. El magistrado interviniente dispuso la detención del efectivo y el secuestro de su pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros. También ordenó la realización del dermotest al imputado y la incautación del vehículo particular utilizado en el hecho.
Walter, empleado de una empresa distribuidora de comida de la zona, recibió un impacto de bala en la pierna izquierda al llegar a su puesto laboral. Una ambulancia del SAME lo trasladó inicialmente al Hospital Durand fuera de peligro y luego lo derivaron al Sanatorio Güemes por su cobertura de obra social.
La víctima dialogó telefónicamente con el canal TN y describió la secuencia: “Salió de la nada, a los tiros limpios. Nunca lo había visto. Estaba solo”. Y sostuvo que el atacante disparó contra sus compañeros antes de verlo a él en la puerta de la empresa.
Una mujer aseguró a TN que el hombre portaba el arma en una mano y gritaba sin sentido aparente. “Estaba fuera de sí, totalmente puesto. Disparaba para cualquier lado. Estaba a los gritos, pero no lo escuché porque solo me metí y atiné a cerrar la puerta”, afirmó. La joven observó al agresor escondido antes del ataque, como si aguardara la llegada de alguien.
Facundo, otro testigo y compañero de la víctima, narró a la señal LN+ su encuentro con el tirador. El hombre vio al conductor retroceder el auto y bajar con normalidad inicial, pero la situación cambió de forma drástica.
El testigo relató la amenaza directa que recibió: “Me dijo que me quede quieto y que levante las manos. Se me quedó apuntando con el arma. Pensé que me quería robar, pero nunca tuvo la intención de hacerlo. Me preguntó qué hacía yo ahí y le contesté que estaba esperando para entrar al laburo”. Según su testimonio, el agresor extrajo la pistola del baúl del rodado antes de iniciar las intimidaciones.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
