María Itatí Ramírez es correntina y especialista en Neurociencias Aplicada a la Vida Cotidiana. Recientemente presentó su libro “Neurociencia para la vida cotidiana”, un proyecto que busca desmitificar el funcionamiento del cerebro y su influencia en la conducta diaria.
María Itatí Ramírez, Psicóloga Social (MP 170) dialogó sobre una disciplina fundamental que ayuda a comprender diversas áreas de la mente y del comportamiento. La profesional fundó su consultoría psicosocial para acompañar proyectos educativos en organizaciones y concibe este trabajo como un “manual de usuario de la mente”.
Recientemente presento su libro “Neurociencia aplicada a la vida cotidiana” cuyo objetivo principal es acercar los conocimientos neurocientíficos al público general —padres, docentes, trabajadores y estudiantes— sin tecnicismos, promoviendo la creación de nuevos hábitos de pensamiento para mejorar las relaciones interpersonales, la comunicación y la gestión emocional.
“Neurociencia para la vida cotidiana te invita a un recorrido por el cerebro para conocer cómo funciona la mente, cómo influyen nuestras conductas y cómo es la toma de nuestras decisiones. Porque entender cómo funciona el cerebro no es un dato curioso. Esto puede ayudarte a vivir mejor, a mejorar tus relaciones interpersonales, a comunicar mejor, a gestionar mejor tus emociones, a cuidar tu salud mental y emocional”, explicó Ramírez.
La disciplina que estudia las conexiones cerebrales y cómo el ambiente las modifica ha ganado relevancia gracias a los avances tecnológicos, como la resonancia magnética funcional, que permiten observar el cerebro en acción. Ramírez explicó que estos descubrimientos ya están transformando la educación y la salud. “¿Y por qué se habla tanto de neurociencias o empezamos a escuchar más la palabra neurociencia? Es porque ya dejó de pertenecer solo al ámbito científico. En las últimas décadas, gracias al avance de la tecnología, más precisamente de la resonancia magnética funcional, ya se puede ver el cerebro en acción. Lo que antes era un misterio, hoy ya empieza a descubrirse nuevos estudios, y lo que sabemos hasta ahora”, sostuvo. Asimismo remarcó “lo que la neurociencia ha descubierto hasta ahora, ya transformó la educación, la salud, el trabajo, y hasta la forma en que nos criamos, y cómo nos relacionamos inclusive. Por eso la importancia de comprender el cerebro, porque es un organismo clave. Porque todo lo que hacemos y lo que somos pasa por el cerebro. Es uno de los órganos más importantes del cuerpo y sabemos poco de él”, indicó para época.
El cerebro adolescente
“En mi libro hablo de un cerebro en construcción en la etapa de la adolescencia. Porque esperamos muchas veces que el adolescente piense y actúe como un adulto responsable. Pero lo cierto es que el cerebro todavía está en proceso de maduración, y esto, inclusive hasta los 27 años, tarda la maduración cerebral de un adolescente”, precisó.
“El que sí está muy activo en esa etapa es el sistema límbico. Ahí es donde se procesan las emociones, los deseos, las recompensas, porque eso se activa muchísimo antes que la corteza prefrontal. Y esto es lo que esto es lo que genera un desbalance natural”, explicó.
Los adolescentes “sienten con intensidad, pero todavía no cuentan con los recursos para regular esas emociones, o analizar racionalmente sus actos. Y esto implica muchas de las conductas típicas del adolescente, la impulsividad, la necesidad de aprobación, la búsqueda de sensaciones, los cambios de humor, las dificultades para pensar en largo plazo, y lo más alarmante es asumir las consecuencias”, dijo Ramírez.
“Están secuestrados amigdalarmente, quiere decir que toma el control la amígdala cerebral, que es la cuna de las emociones, y entonces todo lo que van a experimentar lo van a experimentar a la quinta potencia”, resaltó.
“Entendiendo cómo funciona el cerebro, nos va a hacer comprender que los adolescentes no están locos, están neurodesarrollándose. Eso, por supuesto, no significa justificar todo, pero nos invita a cambiar la forma de acompañar. En lugar de imponer o castigar, el foco debería estar en guiar y ser centinela de su corteza prefrontal, ya que todavía esa área cerebral no está desarrollada. Nosotros los adultos responsables somos los que tenemos que acompañar y cuidar esa área del prefrontal cerebral. Poner límites es fundamental. Tenemos que dialogar y fomentar la confianza, sobre todo”, aconsejó la especialista.
Presentación del libro
El pasado 20 de febrero en Resistencia, Chaco, la autora presentó su libro y confirmó que están ajustando detalles para presentarlo en Corrientes durante el mes de abril.
Los interesados en obtener una copia anticipadamente pueden enviar un mensaje al Instagram de su consultoría: @m.itatiramirez.
La especialista también destacó, como ejemplo del contenido, el estado del cerebro adolescente, donde la intensidad emocional domina debido a la activación temprana del sistema límbico.
