El futuro del delantero en el club xeneize sigue sin definirse, con diferencias en la cláusula de rescisión y la duración del nuevo contrato.
Exequiel Zeballos, a punto de retornar a las canchas tras una lesión muscular, aún no ha renovado su contrato con Boca Juniors, que vence en diciembre de este año. Desde la institución se mantiene un tono optimista, aunque las negociaciones, retomadas a principios de año, no han llegado a un acuerdo.
Juan Román Riquelme, quien mantiene una buena relación con la representación del jugador, espera que la continuidad de una de las figuras del plantel se resuelva en buenos términos. Para ello, deberán superar dos puntos clave.
El primero es la cláusula de rescisión. El contrato actual establece un valor de 20 millones de dólares, cifra que el club considera baja para un jugador de la jerarquía de Zeballos y pretende aumentar. El futbolista, por su parte, buscaría incluso reducirla, aunque se cree que podría aceptar mantenerla en el monto actual.
La segunda traba es la duración del nuevo vínculo. Boca aspira a un compromiso a largo plazo, mínimo hasta fines de 2029, mientras que desde el entorno del jugador se prefiere un acuerdo de menor extensión. Un posible punto intermedio sería una renovación hasta fines de 2028 o mediados de 2029, pero aún no se ha logrado un consenso.
La situación adquiere urgencia dado que, al tener contrato solo hasta diciembre, Zeballos podría comenzar a negociar con otros clubes a partir de julio. Con 23 años y tras mostrar su mejor nivel antes de la lesión, el delantero atrae el interés de varios equipos, incluidos algunos europeos, por lo que el club xeneize busca cerrar la renovación a la brevedad.
