Episodios de violencia protagonizados por grupos de adolescentes, con intervención policial, se repitieron en los últimos días en la capital provincial, generando alarma entre los vecinos.
La reiteración de peleas entre grupos, en su mayoría adolescentes, en distintos barrios de la ciudad de Corrientes, genera preocupación entre los vecinos y expone una dinámica que se repite con mayor frecuencia. En los últimos días se registraron nuevos episodios de violencia que requirieron la intervención de las fuerzas policiales.
Uno de los casos ocurrió durante el fin de semana pasado en el barrio Pirayuí. Un conflicto inicial entre dos grupos derivó en un enfrentamiento de mayor magnitud en un asentamiento de la zona, llegando a involucrar a más de 50 jóvenes. El episodio se desarrolló sobre la calle Combate de los Pozos, entre los sectores conocidos como «puente blanco» y «puente negro». Durante la tarde del domingo se registraron corridas, gritos y lanzamiento de piedras, además del uso de gomeras. Vecinos optaron por permanecer en sus viviendas y el tránsito se vio afectado. La Policía indicó que mantiene la vigilancia en el sector y no se informaron personas heridas.
Un hecho de características similares se produjo el martes por la noche. Alrededor de las 22:30, un llamado anónimo alertó sobre una pelea entre numerosos jóvenes, en su mayoría menores, en otro sector de la ciudad. Efectivos policiales demoraron a tres personas: un joven de 19 años y dos adolescentes de 14 y 15. Posteriormente, a través de un llamado al 911, se reportó que otro menor de 14 años, que habría participado del enfrentamiento, se encontraba sobre la ruta 5, cerca del acceso al barrio Parque Cadenas, con heridas causadas por piedras. El joven fue trasladado al Centro de Atención Primaria de la Salud (Caps) del barrio 17 de Agosto, donde se le constataron heridas en la cabeza y en la zona de las costillas.
Ante la reiteración de estos episodios, la Policía mantiene un despliegue sostenido en distintos sectores de la ciudad, con patrullajes preventivos y controles en zonas donde se registraron enfrentamientos. Los operativos se intensifican en horarios nocturnos y en puntos considerados sensibles, con el objetivo de prevenir nuevos conflictos e intervenir rápidamente ante situaciones de violencia.
