Mariela Altamirano, madre del niño de 4 años fallecido, rechazó las acusaciones de la familia paterna. El informe de autopsia reveló lesiones internas y la Justicia investiga el caso.
Mariela Altamirano, de 28 años, se pronunció tras la muerte de su hijo de 4 años en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. La mujer rechazó las acusaciones de la familia paterna y aseguró: «Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué».
Según su relato, el domingo por la mañana intentaron despertar al niño, quien solía dormir muchas horas. Al notar que no reaccionaba con normalidad y que minutos después dejaba de respirar, Altamirano afirmó que comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras esperaban la ambulancia. «Lo envolvimos con una campera y salimos los dos a la calle gritando a los vecinos. Mi hijo estaba desmayado», describió.
El menor ingresó al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia pasadas las 8:30 y falleció antes de la medianoche en terapia intensiva.
Sin embargo, el caso tomó un nuevo rumbo al conocerse el informe preliminar de la autopsia, que reveló la presencia de lesiones internas en la cabeza del niño, lo que profundizó las sospechas. El padre biológico del menor aseguró que se trató de un homicidio y reclamó justicia.
En su defensa, Altamirano insistió en que no ejerció violencia contra el niño y aseguró que también busca esclarecer lo sucedido. Además, relató haber sufrido violencia por parte del padre durante su embarazo.
El fiscal Facundo Oribones ya imputó a Altamirano y a su pareja como principales sospechosos. Las autoridades solicitaron información a las provincias de Misiones y Corrientes, donde habría vivido la madre, para recabar detalles sobre denuncias previas en su contra.
