El intendente Edgar Galarza advierte sobre una parálisis institucional que afecta la gestión municipal y la comunidad, debido a la falta de quórum por la ausencia de concejales opositores.
El intendente de Mburucuyá, Edgar Galarza, informó sobre una situación de bloqueo institucional que ya supera los 120 días sin sesiones en el Concejo Deliberante local. Según explicó, la falta de quórum se debe a la ausencia sistemática de los cuatro concejales de la oposición, lo que impide tratar temas clave para el municipio.
«Hace más de cuatro meses que no sesiona el Concejo. Es una situación grave que perjudica directamente a la comunidad», sostuvo el jefe comunal. Los ediles opositores condicionan su participación a la convocatoria de una sesión especial para tratar la asunción de un nuevo concejal, tras la renuncia del exintendente. Desde el oficialismo aseguran que ese punto ya está incluido en el orden del día de una sesión ordinaria, por lo que consideran innecesaria la exigencia.
La falta de funcionamiento del cuerpo deliberativo impacta en la administración municipal, en un contexto económico complejo. Galarza señaló que el municipio atraviesa una emergencia económica, agravada por la caída de la coparticipación y eventos climáticos recientes. Además, advirtió que no poder avanzar con herramientas como la tarifaria limita la capacidad de respuesta del Estado local.
«Esto no perjudica a una gestión, perjudica a los vecinos», remarcó. El intendente no descartó avanzar por vías judiciales si la situación persiste, aunque insistió en que la prioridad es el diálogo. La expectativa está puesta en la próxima sesión convocada. En una localidad de alrededor de 12 mil habitantes, el conflicto expone las consecuencias concretas de la parálisis institucional en la vida cotidiana.
