Gustavo Roselló, referente de la Cámara Argentina de la Construcción en la provincia, analizó el fuerte impacto de la paralización de la inversión nacional y la caída en la actividad privada.
El sector de la construcción en Corrientes atraviesa un momento de extrema incertidumbre, según el análisis de Gustavo Roselló, figura institucional de la delegación local de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco). En diálogo con este medio, Roselló desmenuzó la realidad de una actividad que enfrenta la desaparición de la inversión nacional y una parálisis que se siente con fuerza en el ámbito privado.
A pesar del alivio que significó la intervención del Gobierno provincial en ciertas obras, el panorama sigue siendo complejo. De manera tajante, el empresario puntualizó que «ninguna nación puede desarrollarse sin una base sólida de obras viales y ferroviarias».
Diagnóstico actual y caída en los corralones
Consultado sobre el diagnóstico actual del sector en un contexto de recesión, Roselló señaló: «La actividad bajó muchísimo en todo el país y, en particular, todo lo que respecta a obras de inversión nacional prácticamente ha desaparecido de nuestra agenda». Explicó que se está ante un escenario donde la Nación rescinde contratos o transfiere obras a las provincias, y destacó que Corrientes tomó la decisión de continuar con muchas de ellas, concluyendo una gran parte.
Sobre los posibles repuntes mencionados en algunos informes nacionales, el referente fue contundente: «Para nada. Al contrario, los corralones y nuestra mano de obra son los testigos directos de la realidad y no vemos ese repunte». Indicó que la actividad en los corralones ha bajado hasta un 70 por ciento respecto al mismo mes del año pasado, una cifra que, según él, refleja la verdadera situación de la actividad privada.
Marco regulatorio y visión sobre la obra pública
Respecto al marco regulatorio, Roselló se refirió a la aplicación de la Ley 22.250, que incluye el Fondo de Desempleo y que, al tener 50 años, ha sido positiva para el sector por su flexibilidad. No obstante, consideró que al país le falta un ajuste laboral general para ser más competitivo, especialmente para el personal administrativo.
Sobre el énfasis del Gobierno nacional en la corrupción para justificar el freno a la obra pública, opinó: «Si no hay controles, puede haber corrupción en cualquier lugar, pero eso es algo que debe resolver la Justicia». Agregó que si bien se votó al Presidente para que aplique controles y mejore procedimientos, eso no debería invalidar la actividad en sí.
Crítica al recorte de fondos nacionales
Al evaluar si el recorte de fondos ha sido demasiado drástico, Roselló expresó: «Si bien el Presidente planteó su hoja de ruta en campaña, no pensamos que el recorte sería tan extremo». Remarcó que es imposible que un país se desarrolle sin infraestructura y cuestionó: «No se puede pretender que toda la inversión recaiga sobre los hombros de las provincias cuando la mayor recaudación de impuestos la hace la Nación». Concluyó que el Estado nacional debe invertir en lo vial, lo ferroviario y la infraestructura que conecta al país, advirtiendo que de lo contrario, se aleja cada vez más del desarrollo.
