Empresas del transporte público notificaron la suspensión sin goce de sueldo de personal, medida rechazada por el gremio. Una reunión urgente buscará destrabar el conflicto.
El sistema de transporte público de pasajeros de la ciudad de Corrientes atraviesa una situación compleja tras la decisión de las empresas Ersa y Transporte San Lorenzo de suspender sin goce de haberes a 23 choferes. La medida, que rige desde el 20 de este mes por un plazo de 30 días, fue notificada mediante telegramas que invocan los artículos 218 a 221 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Las empresas fundamentan la decisión en un «agravamiento de la crisis pública y notoria del sistema», situación registrada en el Expediente 183-2533/2025 ante la Secretaría de Trabajo y Empleo de la Provincia. Entre los argumentos presentados se mencionan una caída en la recaudación por la reducción del uso del transporte, el aumento de los costos operativos y la imposibilidad de aplicar nuevas tarifas. Como consecuencia, se eliminaron los servicios nocturnos, reduciendo la oferta laboral.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) seccional Corrientes rechazó de manera categórica las suspensiones, calificándolas de «drásticas» e «inaceptables». El gremio sostiene que la crisis del sector no debe recaer sobre los trabajadores y anunció que agotará todas las instancias legales para revertir la medida, advirtiendo sobre el riesgo de interrupciones en el servicio.
Para buscar una solución, está convocada una reunión urgente entre representantes de la UTA y los directivos de las empresas este miércoles a las 10. El resultado de este encuentro será clave para el desarrollo del conflicto y la continuidad normal del transporte urbano en la capital correntina.
