El gobernador Juan Pablo Valdés puso en funciones a Graciela Cassella como directora ejecutiva y a Romilio Monzón como director asociado del hospital Pediátrico Juan Pablo II. También se firmó un convenio para instalar un nuevo resonador magnético.
Este lunes, el gobernador Juan Pablo Valdés encabezó el acto de asunción de las nuevas autoridades del hospital Pediátrico Juan Pablo II. A través del Decreto provincial N°868 y la Resolución N°1902, se puso en funciones a la médica pediatra Graciela Cassella como directora ejecutiva, y a Romilio Monzón en el cargo de director asociado.
Durante la jornada, el mandatario también rubricó un convenio que otorga a la Fundación Cardiológica Correntina (FUN.CA.COR) la tenencia de una fracción de terreno dentro del predio del nosocomio. Allí se prevé la instalación de un segundo resonador magnético de última generación, además de otros servicios complementarios.
En su discurso, Valdés destacó el desempeño del personal sanitario. “Desde mi rol de gobernador me siento muy orgulloso al ver a la salud pública de Corrientes avanzar y del enorme esfuerzo que hacen todos los días en el hospital, representando al Estado provincial”, expresó. Al dar la bienvenida a la flamante conducción, los instó a sostener el compromiso institucional: “Espero que tengan la misma pasión en la conducción. Sabemos que no es una tarea sencilla, pero debemos seguir trabajando con un servicio de calidad”.
Por su parte, el ministro de Salud Pública, Emilio Lanari, definió la asunción como “un honor muy especial” y manifestó su confianza en Cassella, Monzón y su equipo. Tras destacar que el Pediátrico es “un orgullo para Corrientes que sigue creciendo”, enfatizó: “La salud de Corrientes está de pie, junto a la gente”.
La nueva directora ejecutiva, Graciela Cassella, es médica pediatra con más de 40 años dedicados a la salud infantil y a la emergentología, y forma parte del staff de la Emergencia del hospital desde hace 28 años. Al tomar la palabra, agradeció la confianza de las autoridades provinciales y pidió el acompañamiento de todo el personal. “Este cargo que hoy asumo no lo voy a poder cumplir si no tengo la ayuda de todos”, admitió. Para cerrar, dejó un mensaje enfocado en el rol social del centro: “El hospital edilicio son paredes y puertas, pero la esencia es su gente, que le pone día a día la fuerza para que todo se solucione de la mejor manera. Nuestros pequeños pacientes, en un alto porcentaje, tienen carencias; por eso nosotros tenemos que trabajar para dar lo mejor”.
