El diputado provincial Hugo Calvano impulsa una iniciativa que propone un nuevo Régimen de Protección Animal, reemplazando la figura del «animal-cosa» por un marco integral de cuidado y bienestar.
En la Cámara de Diputados de Corrientes se encuentra en tratamiento un proyecto de ley que promete marcar un cambio en la legislación provincial. La iniciativa, impulsada por el diputado de la Coalición Cívica (CC-ARI), Hugo «Cuqui» Calvano, plantea la creación de un Régimen de Protección Animal que abandona la visión patrimonialista del Derecho Civil.
El objetivo central de la propuesta es reconocer a los animales no como meros objetos o «cosas», sino como seres vivos dotados de sensibilidad, buscando armonizar la normativa correntina con estándares éticos, científicos y de jurisprudencia nacional e internacional.
Calvano explicó que la iniciativa tiene por objeto establecer un marco jurídico integral de protección, cuidado y bienestar, fijando principios rectores y deberes para personas humanas y jurídicas. «Se verifica un cambio de paradigma desde la concepción del animal-cosa al ser sintiente», destacó el legislador.
El texto del expediente sostiene que la categorización de los animales como bienes muebles es «arcaica» y no refleja su capacidad de experimentar sensaciones complejas. «La sintiencia implica que los animales pueden experimentar dolor, placer, miedo y angustia, poseyendo además conciencia de sí mismos y de su entorno», fundamentó Calvano.
El Expediente Nº 19.910 tomó estado parlamentario en la sesión del último miércoles y fue girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación General. El proyecto se apoya en fallos emblemáticos de la Justicia argentina, como el de la orangutana Sandra y el chimpancé Cecilia, que reconocieron a los animales como «sujetos no humanos de derechos».
La iniciativa busca subsanar la fragmentación normativa existente, ya que el enfoque actual es predominantemente reactivo y punitivo, con «escasa capacidad preventiva y de abordaje interdisciplinario», según Calvano. El proyecto se alinea también con preceptos éticos globales, citando la encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco.
