La diputada Albana Rotela Cañete presentó un proyecto para regular las transfusiones y bancos de sangre veterinarios, con donación voluntaria y gratuita.
En un contexto de creciente desarrollo de la medicina veterinaria y ante la necesidad de garantizar prácticas seguras y accesibles, ingresó a la Cámara de Diputados el Expediente Nº 19.918, que impulsa la creación de un régimen normativo para las actividades vinculadas con la sangre animal, sus componentes y derivados. La propuesta, presentada por la diputada Albana Rotela Cañete (Partido Popular), busca establecer una “Ley de Sangre Animal” con alcance provincial.
El proyecto pone el foco en la importancia de las transfusiones como herramienta clave para salvar la vida de animales en situaciones críticas, como accidentes, enfermedades infecciosas, cirugías complejas o cuadros de anemia y coagulopatías. En ese marco, desde la iniciativa se remarca que “la transfusión es una necesidad permanente” y que su adecuada regulación resulta indispensable para garantizar calidad, seguridad y disponibilidad oportuna, evitando riesgos sanitarios y fortaleciendo la respuesta del sistema veterinario.
Entre los ejes centrales de la propuesta se encuentra la promoción de la donación voluntaria, gratuita y altruista de sangre animal, prohibiendo expresamente cualquier forma de comercialización o lucro. Asimismo, se plantea la creación de un Registro Online de Donantes Voluntarios, que permitirá sistematizar la información y facilitar el acceso a potenciales donantes en situaciones de emergencia.
El texto legislativo también prevé la regulación de bancos de sangre veterinarios y plantas de hemoderivados, estableciendo requisitos técnicos, sanitarios y de infraestructura para su funcionamiento. Se propone que estos espacios operen bajo estrictos criterios de bioseguridad y en articulación con instituciones académicas, como la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), promoviendo la incorporación de avances científicos y tecnológicos.
Otro de los aspectos destacados es la definición de la autoridad de aplicación, que tendrá a su cargo la fiscalización, la elaboración de normas técnicas, la promoción de campañas de concientización y la coordinación con organismos públicos, privados y organizaciones de la sociedad civil. El objetivo es consolidar un sistema integral que garantice el acceso equitativo a tratamientos transfusionales y fortalezca el bienestar animal.
La iniciativa toma como antecedente experiencias regionales, como la legislación del Distrito Federal de Brasil, que impulsa campañas de donación y la creación de bancos de sangre veterinarios. En Corrientes, funciona el primer banco de sangre animal en articulación con la Unne y el Banco de Sangre provincial, lo que refuerza la viabilidad de la propuesta. En sus fundamentos, la iniciativa subraya que el desarrollo de un sistema organizado de donación permitirá mejorar las tasas de supervivencia y recuperación de los animales, así como promover una mayor conciencia social sobre la salud y el bienestar animal, consolidando un esquema solidario entre el Estado, los profesionales veterinarios y la comunidad.
