A cinco meses de asumir la Gobernación, Juan Pablo Valdés administra una provincia que acumula reclamos históricos contra la Nación, apuesta a la mayor inversión privada de su historia y enfrenta el desafío del equilibrio fiscal.
Este domingo 10 se cumplen cinco meses desde que Juan Pablo Valdés recibió la banda y el bastón de mando de manos de su hermano Gustavo, en el patio de la Casa de Gobierno. Asumió con el 51,91% de los votos, una base fiscal ordenada y el Plan Estratégico Corrientes 2030 como hoja de ruta. Lo que no estaba previsto era la velocidad con que el contexto nacional lo pondría a prueba.
El balance oficial es optimista en materia de inversiones y gestión ante la Nación. La oposición señala una caja ajustada, caída de la Coparticipación y un conflicto institucional con el Poder Judicial aún sin resolver. La agenda financiera de Corrientes frente al Gobierno nacional fue prioritaria, con dos frentes: la deuda previsional del IPS, que supera los 140.000 millones de pesos, y las regalías hidroeléctricas de Yacyretá y Salto Grande. En marzo, la Corte Suprema habilitó una instancia de diálogo, y Valdés calificó el momento como «histórico». Un posible acuerdo podría significar 1 millón de dólares mensuales adicionales para las arcas provinciales, destinados a sostener el empleo industrial.
La caída de la Coparticipación Federal, estimada en entre 40.000 y 50.000 millones de pesos de deuda acumulada, es el telón de fondo de las tensiones de gestión. El anuncio económico más resonante fue la inversión de 2.000 millones de dólares de Arpulp SA para instalar en el Parque Industrial de Ituzaingó la mayor planta de fibra larga de pino del mundo, con 800.000 toneladas anuales y 13.000 empleos proyectados. La obra incluye plazos escalonados: estudio ambiental en 2026, ingeniería básica en 2027 y construcción entre 2028 y 2030.
La Provincia apuesta a su infraestructura: 18 parques industriales, el puerto de Ituzaingó (inaugurado en 2025 con inversión provincial de 50 millones de dólares) y el diseño del puerto de Lavalle. El sector productivo incluye arroz, citricultura, ganadería y forestoindustria. Además, se inauguró la nueva costanera de Goya, con una inversión de casi 26.000 millones de pesos, en el marco de la 49ª Fiesta Nacional del Surubí.
