El periodista Fernando Ojeda fue detenido tras preguntar al gobernador Leandro Zdero sobre el servicio de agua potable. Sucedió en Margarita Belén y el hecho fue repudiado por diversas entidades.
El pasado miércoles 14, Fernando Ojeda, periodista del medio TV del Chaco, se acercó al gobernador de la vecina provincia, Leandro Zdero, en la localidad de Margarita Belén para hacerle una pregunta sobre el estado del agua potable en la zona. Lo que ocurrió después quedó registrado, se viralizó y reabrió el debate sobre los límites del poder frente a la prensa en el Chaco.
Zdero no respondió y lo descalificó diciéndole «Entiendo que sos militante kirchnerista», mientras continuaba caminando junto a su custodia. Minutos después, fuera del predio del Club San Martín, un móvil policial interceptó a Ojeda, quien fue detenido y permaneció en la comisaría local desde las 18 hasta la 1 del jueves 14, acusado de «promover desorden» y «violar el perímetro de seguridad» del Gobernador, según el artículo 60 del Código de Faltas provincial.
«El gobernador Leandro Zdero mandó a que me metieran preso», afirmó el periodista de 25 años tras recuperar su libertad. «Me trató de kirchnerista. Me parece que no entiende el rol del periodismo», agregó. Ojeda detalló que al retirarse notó que dos personas con ropas similares a las de la custodia lo seguían, y que la situación se volvió violenta.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) ya había alertado sobre el deterioro del clima para el ejercicio del periodismo en Argentina, subrayando que «el acceso a la información y la posibilidad de indagar y difundir hechos de interés público son estándares imprescindibles». La Asociación de Periodistas de la República Argentina (APeRA) calificó la detención como «arbitraria» y recordó que los funcionarios públicos tienen la obligación de responder ante la prensa.
El Sindicato de Prensa del Chaco, la Asociación de Medios de Comunicación provincial y el bloque opositor del Frente Chaqueño también sumaron repudios. La oposición peronista caracterizó el caso como «un gravísimo atentado contra la libertad de prensa». La Asociación de Medios chaqueña señaló que «ningún gobierno puede pretender acallar las voces críticas ni condicionar el trabajo de los medios».
El episodio ocurre en un contexto de crisis en la gestión de Zdero, que incluye el caso de la «falsa médica», el conflicto docente por la eliminación de la cláusula gatillo y problemas en el servicio de agua potable a cargo de la empresa Sameep. Según datos de CB Global Data, Zdero figura entre los cuatro gobernadores con peor imagen del país.
