El Gobierno de Corrientes otorgó un incremento salarial a docentes. Gremios destacan que impacta en el básico, aunque insisten en discutir estabilidad laboral y otros puntos.
El reciente incremento salarial otorgado por el Gobierno de Corrientes generó una recepción mixta dentro del arco gremial docente. La medida trajo un respiro ante una recomposición considerada demorada por la escalada inflacionaria nacional. Desde gremios como la Asociación Correntina de Docentes Provinciales (Acdp) mantienen una postura de cautela y reclamo permanente.
José Gea, secretario general del mencionado sindicato, valoró que el aumento se vea reflejado en el sueldo básico. Según el dirigente, este movimiento es clave porque, a diferencia de otras sumas, «comienza a realzar nuestra carrera docente» al modificar diversos ítems del escalafón.
Sin embargo, el alivio inicial no oculta la brecha económica: el sindicato asegura que el salario mínimo docente en la provincia todavía se encuentra por debajo del costo de la canasta familiar. «El reclamo sigue siendo ese, tratar de equiparar, llegar, y de ser posible, a superar la canasta básica», enfatizó Gea.
La agenda sindical no se agota en la discusión monetaria. Para la Acdp, la estabilidad laboral de los educadores es un pilar fundamental que debe tratarse a la par de los haberes. En este sentido, han solicitado formalmente al Ministerio de Educación la apertura de comisiones técnicas para analizar modificaciones y mejoras necesarias en el sistema educativo correntino.
Uno de los puntos más sensibles señalados por la conducción gremial es el impacto de la crisis económica en la comunidad educativa. Gea afirmó que, en muchos casos, la función pedagógica está siendo desplazada por la urgencia alimentaria: «Estamos viendo lo que sucede con los chicos en los comedores, con los chicos yendo a la escuela quizás no por lo específico y pedagógico, sino también por la comida», concluyó.
