El director de Salud Mental de la provincia, Gustavo Gómez, afirmó que el consumo problemático de sustancias ya no se aborda únicamente con la internación, y detalló las nuevas estrategias del sistema de salud correntino.
El director de Salud Mental de la provincia, Gustavo Gómez, sostuvo en diálogo con EL LIBERTADOR que el consumo problemático de sustancias dejó de pensarse como un problema que se resuelve únicamente con la internación del paciente. Según explicó el funcionario, persiste en la sociedad la idea de que toda persona con consumo problemático debe ser internada para recuperarse, pero afirmó que «eso tiene que ver con el imaginario de que una persona con consumo tiene que ser internada, y eso hoy por hoy no es tan así».
Gómez precisó que «hay situaciones, hay momentos de crisis, hay estadios que ameritan que se interne, pero no todo. La mayoría de las personas deben recibir un tratamiento ambulatorio, o es posible atenderlo desde lo ambulatorio». Aclaró que este cambio no implica restarle gravedad a la problemática, sino que surge de una lectura más realista de su magnitud actual.
Consultado sobre las históricas «granjas de rehabilitación», populares en los años 80 y 90, el director de Salud Mental señaló que el problema no es que ese modelo haya envejecido mal, sino que la escala del fenómeno cambió radicalmente. «No es que sea obsoleto. Hoy, eso que usted decía, el porcentaje era menor y hoy tenemos un porcentaje mayor donde no alcanzaría», sostuvo.
Frente a ese escenario, el sistema de salud provincial apuesta a acercar la respuesta al territorio. «El objetivo es justamente tener esa asistencia en el territorio. Es decir, que en todos los lugares de la provincia, las personas que tienen un problema de consumo problemático puedan ser asistidas», explicó Gómez.
El funcionario también se refirió a la idea de que los tratamientos por adicciones son patrimonio exclusivo de personas con recursos económicos. Mencionó el caso difundido de la madre de un conocido futbolista, quien señaló que pudo costear la internación de su hijo gracias a su situación económica. «Eso no es así en el caso de la provincia de Corrientes. Nosotros tenemos el Estado que da lugar a la internación. No sería costoso en ese caso», remarcó.
Insistió en que la decisión de internar no puede quedar en manos del entorno familiar, sino que debe sostenerse en un criterio profesional. «Cuando exista un criterio de internación, ese criterio debe ser dado por un médico (…) Muchas madres y muchas personas quieren que se interne, pero el criterio debe ser un criterio médico», afirmó.
Uno de los ejes centrales de la nueva etapa, según Gómez, es la articulación interinstitucional. El consumo problemático, sostuvo, «es un problema sumamente complejo que no lo podemos solucionar con una sola estrategia terapéutica». Detalló que desde Salud Mental se trabaja junto al Ministerio de Educación, especialmente pensando en las situaciones que los docentes enfrentan en las aulas cuando un estudiante presenta problemas de consumo. Recordó que esa cartera cuenta con el Disepa, un sistema dedicado a detectar estos casos, y que el trabajo conjunto apunta a mejorar la organización para fortalecer la prevención.
