El entrenador de Boca Unidos analizó la derrota ante Juventud Antoniana y los desafíos del equipo en la Reválida.
Tras una derrota ante Juventud Antoniana de Salta, el entrenador Alberto Boggio expresó su preocupación por el rendimiento del equipo. La caída del «Aurirrojo» como local dejó, según el director técnico, una «mala imagen» y fue una derrota dura por la forma en que se produjo.
Boggio afirmó que no hay explicaciones inmediatas, sino la necesidad de «realizar una autocrítica profunda y sincera entre el cuerpo técnico y los jugadores a partir del primer entrenamiento». Consideró que fue un paso atrás en el momento menos oportuno, ya que el rendimiento «desdibujado» ocurre en la transición hacia la fase de Reválida.
El técnico indicó que la intención era llegar a esa instancia con otra moral y con la fortaleza en la localía que venían construyendo, pero admitió que «se retrocedieron varios pasos». Pese al golpe anímico, enfatizó que la única forma de salir adelante es hacerse cargo y trabajar para sacar lo mejor de cada uno. El objetivo inmediato es encarar la Reválida para pelear y meterse entre los primeros cinco equipos.
Boggio detalló que el plantel ha quedado con un «plantel corto» debido a lesiones de piezas clave como «Toni» Medina, Angel Piz y Claudio Velasco, entre otros. «Yo quiero tener todos los jugadores a disposición y romperme la cabeza para armar el equipo y no viendo a ver cómo hacemos malabares en los días previos a los partidos», declaró.
En cuanto a las incorporaciones, Alejandro Donati continúa un tratamiento por tendinitis en la rodilla y su evolución determinará cuándo podrá ser tenido en cuenta. Respecto a Franco, su habilitación administrativa se ha demorado más de lo previsto porque el club Santamarina dilató los plazos, pero se espera que la AFA habilite el pase en el transcurso de esta semana.
A los problemas futbolísticos se sumó la salida del ayudante de campo de Boggio por razones familiares. El DT confirmó que tiene avanzada la llegada de un reemplazo, alguien con quien ya trabajó en Bahía Blanca y que se integraría a las prácticas en la presente semana.
Finalmente, el entrenador reconoció que la tabla de posiciones y la permanencia son una preocupación real tras el paso en falso en la última jornada. El panorama que se avecina es crítico: se jugarán cuatro partidos en 15 días, un calendario apretado que definirá gran parte del futuro de Boca Unidos en la categoría.
