El empresario bonaerense Nicolás «El Americano» Soria declaró este jueves ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes y negó cada uno de los seis cargos que se le imputan. Aceptó responder preguntas de todas las partes durante más de dos horas.
Nicolás «El Americano» Soria, empresario bonaerense acusado de integrar una banda que entorpeció la investigación por la desaparición de Loan Danilo Peña, declaró este jueves ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. El imputado, de 44 años, oriundo de Wilde y residente en Estados Unidos, negó los seis cargos en su contra y respondió preguntas de todas las partes durante más de dos horas.
Soria relató que llegó a 9 de Julio el 1 de julio de 2024 en su propio automóvil y en soledad. Afirmó que se desempeñó como voluntario de la organización no gubernamental estadounidense Operation Underground Railroad, dedicada a combatir la trata de personas y la explotación sexual de menores, y que esa experiencia lo motivó a involucrarse en el caso. «Vine a 9 de Julio a buscar a Loan. En ese momento estaba pasando por un momento de mi vida en el que al tener muchas cosas, uno se empieza a preocupar por otras cosas que son más importantes, como es la vida de un menor», declaró.
Durante su testimonio, Soria se distanció de los otros imputados. «No conocía a ninguno de los nueve imputados. Tampoco a la familia de Loan ni al gobernador. A nadie. Es más, nunca había estado en Corrientes», afirmó. Indicó que conoció a Alan Cañete, Elizabeth Cutaia y su pareja recién el 6 de julio a través de un periodista. Sostuvo que Cutaia le mostró un correo electrónico en el que se indicaba que los menores y mujeres alojados en el hotel Despertar del Iberá contaban con autorización judicial de la jueza Cristina Pozzer Penzo.
En relación con las dos primas de Loan alojadas en ese establecimiento, Soria expresó: «Mi accionar con ellas era informativo, todas las noches era preguntarles cómo estaban. Jamás les ordené hacer algo a ninguna de las dos».
El imputado dedicó parte de su declaración a rechazar versiones difundidas sobre su persona. «Dijeron que era de la CIA, del FBI, de la DEA y otras barbaridades», señaló. Negó haberse presentado como miembro de Interpol y afirmó que lo que exhibía era una licencia de conducir estadounidense. También rechazó tener antecedentes penales en Estados Unidos. «Hay una demonización en contra mía. Siento que existe una demonización hacia mi persona que hace a mi credibilidad y a lo que sufrí durante dos años», expresó.
Soria negó haber recibido fondos del municipio de 9 de Julio ni del Comité Antitrata del gobierno de Alberto Fernández. «Niego rotundamente esa acusación. Nunca emití facturas al municipio», dijo. Señaló que sus gastos en el caso, estimados en más de cuatro millones de pesos, fueron cubiertos con recursos de sus propias empresas, que en 2023 facturaron 250.000 dólares anuales.
Además, relató que viajó a Paraguay en dos ocasiones para buscar a Loan. Permaneció diez días en Asunción porque creía que el niño podría estar en el Mercado 4, una feria popular que describió como «muy hostil». Al regreso, comunicó al hermano mayor de Loan: «Mariano, lamentablemente no tengo nada».
Al cierre de la audiencia, el dueño del hotel Despertar del Iberá, Raúl Alfredo Bocanegra, declaró como testigo. Manifestó que no conocía directamente a Soria y relató episodios vinculados con su estadía en el establecimiento.
