El Gobierno nacional puso en marcha el Programa de Licitación de Plazos Fijos con Destino a Crédito Hipotecario, que canalizará 2 billones de pesos del FGS de Anses hacia el sistema financiero privado. El sector inmobiliario de Corrientes analizó el impacto de la medida.
El Gobierno nacional oficializó la puesta en marcha del Programa de Licitación de Plazos Fijos con Destino a Crédito Hipotecario, un esquema financiero que inyectará 2 billones de pesos al sistema financiero privado. Los recursos provienen del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses y se canalizarán a través de licitaciones de depósitos a plazo fijo con el objetivo de reactivar el crédito hipotecario a largo plazo.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto al vicepresidente segundo del Banco Central de la República Argentina, Baltasar Romero Krause, y al director general del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, Juan Cruz Micele.
En diálogo con EL LIBERTADOR, Marcelo López Ortiz, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Corrientes, calificó la iniciativa como «muy positiva» y brindó detalles sobre su impacto en el acceso a la vivienda. «El anuncio que dio Caputo lo vemos muy positivo porque hoy los créditos se están dando a un plazo de 25 años y generalmente la financiación bancaria te da un 75 por ciento y el 25 por ciento tiene que poner el tomador del crédito», afirmó.
López Ortiz ejemplificó que una pareja o familia con un recibo de sueldo neto de entre 1.700.000 y 1.800.000 de pesos está en condiciones de calificar para un financiamiento del 75 por ciento de una propiedad de aproximadamente 80.000 dólares. «Hoy la tasa generalmente dependiendo del banco andan en UVA + 7 por ciento. Así que serían aproximadamente cuotas iniciales de 800 mil pesos y algo que relativamente se manifiesta lo que es el valor de un alquiler», sostuvo.
El referente del sector destacó que en Corrientes existe una oferta abundante de propiedades y que los precios de venta comenzaron a regularizarse. «Los propietarios entendieron las reglas de juego: aquellos inmuebles que se tasan a precios reales de mercado se están vendiendo», explicó.
A pesar del optimismo, el sector inmobiliario mantiene prudencia respecto a la implementación. «La verdad que siempre es importante, hay que ver la implementación, va a ser muy determinante, así que vamos a estar expectantes para ver cómo se termina esto en los próximos días», concluyó López Ortiz.
El programa contempla subastas escalonadas de hasta 200.000 millones de pesos por licitación, con un límite del 20 por ciento del monto total por entidad financiera. Los bancos adjudicatarios tendrán un plazo máximo de 90 días corridos para aplicar los fondos a créditos hipotecarios. Se establecieron dos tramos de fondeo: el Tramo 1, con plazo de 1 año y tasa UVA más 2,50 por ciento; y el Tramo 2, con plazo de 5 años y tasa UVA más 4,50 por ciento.
Las entidades financieras no podrán cobrar un interés superior a UVA + 7,50 por ciento, las operaciones deberán tener un plazo mínimo de 15 años y el financiamiento por préstamo no podrá superar el equivalente a 150.000 UVA.
Según datos oficiales, el stock de créditos hipotecarios en Argentina representa el 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en Chile alcanza el 27 por ciento y en Estados Unidos el 50 por ciento.
