El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció 2.197 detenciones realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Nueva York durante la operación Rotten Apple. La gobernadora Kathy Hochul respondió al anuncio y se refirió a la cooperación estatal con las autoridades federales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llevó a cabo 2.197 detenciones en Nueva York durante la operación denominada Rotten Apple, desarrollada entre el 27 de julio y el 29 de agosto. Tras el anuncio, la gobernadora Kathy Hochul respondió y se refirió a la cooperación del estado con las autoridades federales.
Según el comunicado del DHS, entre los detenidos se encontraban personas vinculadas con homicidio, violación, secuestro, delitos sexuales contra menores, tráfico de drogas y otros delitos violentos.
En un mensaje en la red social X, el DHS cuestionó a Hochul y al alcalde de Nueva York, Eric Adams, y afirmó que no podían “proteger a los criminales de la ley”. Posteriormente, la gobernadora respondió y rechazó las críticas contra su gobierno.
Hochul declaró que Nueva York “trabaja todos los días con las fuerzas del orden federales” para retirar de las calles a personas consideradas peligrosas. “Así que ahórrennos el teatro”, expresó en su respuesta, también a través de X.
Además, la gobernadora exigió la entrega de fondos federales para seguridad y contraterrorismo. “Y mientras estén aquí, emitan el cheque de 87 millones de dólares que les deben a nuestros policías y funcionarios de lucha contra el terrorismo”, manifestó.
El mismo día, durante una conferencia de prensa conjunta en Nueva York, Hochul y Adams defendieron la importancia de esos recursos para las tareas de preparación y respuesta de las fuerzas de seguridad ante posibles amenazas en la ciudad y el estado.
El secretario del DHS, Markwayne Mullin, sostuvo en una conferencia de prensa en Manhattan que el operativo se realizó sin la colaboración de Hochul ni de Adams. Afirmó que Rotten Apple permitió hacer en Nueva York lo que, según su argumento, las autoridades locales se niegan a hacer.
Por su parte, el zar fronterizo, Tom Homan, defendió las acciones del ICE y cuestionó las políticas de Nueva York que limitan determinadas formas de cooperación entre las fuerzas locales y las autoridades migratorias federales.
El conflicto entre Washington y las autoridades de Nueva York también se centra en las normas que restringen la colaboración de las fuerzas locales con el ICE y en la política migratoria de la administración Trump. El DHS sostiene que las medidas de Nueva York provocaron la liberación de 13.621 inmigrantes que, según la agencia, tenían antecedentes criminales. Esa cifra forma parte de los argumentos presentados por el organismo federal para cuestionar las normas estatales y municipales.
Hochul, por su parte, aseguró que Nueva York coopera con las autoridades federales cuando se trata de personas que representan una amenaza para la seguridad pública. Recientemente, el estado aprobó una ley impulsada por la gobernadora que restringe la colaboración con fuerzas de seguridad locales mediante los acuerdos 287(g).
