El presidente de Independiente Rivadavia de Mendoza, Daniel Vila, expresó su descontento con el arbitraje de Nicolás Ramírez en el partido que su equipo perdió 3-1 frente a River Plate en el Estadio Monumental.
Independiente Rivadavia de Mendoza cayó 3-1 ante River Plate en el Estadio Monumental, en un encuentro correspondiente a la segunda presentación de Leonardo Ponzio como entrenador del equipo local. La derrota puso en riesgo el liderazgo de la Lepra mendocina en la Tabla Anual del fútbol argentino.
El presidente del club, Daniel Vila, atribuyó el resultado a la actuación del árbitro Nicolás Ramírez. En declaraciones posteriores al partido, Vila afirmó: «Es un bandido, no quiero que nos dirija más». Aclaró que su crítica no estaba dirigida a los jugadores, a quienes calificó de haber «jugado un partidazo», sino al árbitro.
Además, Vila mencionó un antecedente en la Copa Argentina: «Si miramos la Copa Argentina, que es de público conocimiento, y cómo inclinó la cancha, no quiero que nos dirija más».
Los antecedentes entre Ramírez y el club mendocino incluyen un episodio en noviembre del año pasado, cuando el entonces entrenador, Berti, fue expulsado tras un contacto accidental con un jugador de Argentinos Juniors. En esa ocasión, Berti dirigió frases ofensivas hacia el árbitro.
Ramírez fue designado para arbitrar la final de la Supercopa Argentina, que se disputará el 11 de noviembre entre Independiente Rivadavia y Estudiantes de La Plata. Según registros, Ramírez dirigió al equipo platense en tres finales anteriores, todas con victoria para Estudiantes.
En su cuenta de la red social X, Vila publicó un mensaje dirigido al árbitro y al Director Nacional de Arbitraje, Federico Beligoy, que luego fue eliminado. El texto decía: «@nicolas ramirez y @federicobeligoy hoy no les voy a decir todo lo que pienso de ustedes. Dejo para la próxima decirles que son dos bandidos. Y ustedes saben por qué se los digo. Saludos».
