El canadiense de 26 años recibió el reconocimiento de Arnold Schwarzenegger en el Arnold Classic y sumó cinco títulos de Guinness World Records en pruebas de fuerza y resistencia.
Kyle Landi, un fisicoculturista canadiense de 26 años con síndrome de Down, se convirtió en el primero de su condición en competir a nivel mundial. Su trayectoria incluye cinco títulos de Guinness World Records y un reconocimiento público de Arnold Schwarzenegger en el Arnold Classic.
Landi comenzó a entrenar a los 7 años y se inició en el fisicoculturismo a los 23. Actualmente entrena cinco días a la semana, con sesiones centradas en pecho, espalda, piernas, hombros y brazos. Nació seis semanas antes de término con un defecto del tabique auriculoventricular y a los nueve meses fue sometido a una cirugía a corazón abierto. Además del fisicoculturismo, practicó artes marciales y otras disciplinas vinculadas al fitness. En redes sociales acumula más de 450.000 seguidores en Instagram y tiene presencia en TikTok.
El encuentro con Arnold Schwarzenegger
Uno de los momentos que marcaron su trayectoria fue su participación en el Arnold Classic, uno de los principales eventos internacionales del fisicoculturismo. Schwarzenegger, actor, exgobernador de California y siete veces ganador de Mr. Olympia, reconoció públicamente a Landi y lo invitó a subir al escenario. El episodio dio mayor visibilidad internacional a Landi y a su objetivo de ampliar los espacios para atletas con síndrome de Down dentro de la disciplina.
Cinco Récords Guinness
El 29 de enero de este año, Landi consiguió dos títulos en la categoría de discapacidad II2 de Guinness World Records. Uno correspondió al levantamiento de peso muerto más pesado, con 117,38 kilos. El segundo fue por el mayor peso acumulado en peso muerto durante un minuto, prueba en la que alcanzó un total de 1.044,07 kilos.
Dos meses después, agregó otros tres títulos gracias a pruebas de velocidad y fuerza. Uno fue por completar 11 carreras de ida y vuelta de 20 metros en un minuto. Los otros dos correspondieron a ejercicios en los que alcanzó 23 y 15 repeticiones, respectivamente.
Landi contó que convertirse en cinco veces poseedor de títulos de Guinness World Records representó «uno de los días más felices» de su vida. «Quiero que la gente sepa que mi trayectoria va más allá de batir récords; se trata de inspirar a otros a creer en sí mismos y de mostrar al mundo lo que es posible», sostuvo.
Los comienzos en el fisicoculturismo
La hipotonía, es decir, la disminución del tono muscular, es una característica frecuente en las personas con síndrome de Down. También pueden presentar mayor laxitud ligamentosa, factores que pueden influir en el desarrollo de la fuerza y la masa muscular. En ese contexto, Landi convirtió el entrenamiento constante en uno de los pilares de su vida. Su relación con el deporte comenzó desde pequeño como una actividad destinada a favorecer su salud física y bienestar. Con el apoyo de su familia, con el tiempo transformó esa práctica en una pasión por el fisicoculturismo.
Su rutina quedó marcada por la disciplina que requiere este deporte: levantarse temprano, trabajar con cargas pesadas, realizar ejercicios cardiovasculares y mantener una alimentación acorde con sus objetivos. La trayectoria de Landi también busca cuestionar estereotipos sobre las personas con síndrome de Down y ampliar su representación en ámbitos deportivos de alta exigencia.
Su actividad trascendió el gimnasio. Incursionó en el modelaje y participó en pasarelas, mientras continuó desarrollando su presencia pública en las redes sociales. «Green Ranger», inspirado en su superhéroe favorito, forma parte de la identidad que construyó alrededor de su carrera y de su mensaje de superación.
