El músico cuestionó al personal de seguridad del Estadio Polideportivo Islas Malvinas por el trato hacia el público durante su recital del sábado. Luego publicó un mensaje en Instagram explicando lo sucedido.
El músico Fito Páez protagonizó un incidente durante su recital del sábado por la noche en el Estadio Polideportivo Islas Malvinas de Mar del Plata, en el marco de su gira «Sale el sol». Según relató el propio artista, el conflicto se originó cuando personal de seguridad del lugar ordenó a algunos espectadores que se sentaran en sus asientos.
«Nadie está interrumpiendo nada. Déjenme de joder, no quiero volver a sentir los 70 otra vez en mi país, esté quien esté. La c… de su madre…», dijo Páez desde el escenario, en alusión a la última dictadura. Las cámaras de los asistentes registraron el momento en que arrojó el micrófono por el aire.
Luego, el músico se dirigió al público: «No se dejen tocar ustedes, no se dejen tocar. Y si alguien los toca, frénenlo. Cualquier persona que los toque, por favor, frénenlo. Por favor, defiéndanse. No son policías, son seguridad de acá y nadie está haciendo nada malo».
«Por favor, la represión que se la metan en el orto. Las cosas en su lugar, carajo. Me tienen los huevos llenos, man, con tanto odio, con tanta cara de orto y de policía, loco. Se terminó eso. Se terminó, no existe más», agregó entre aplausos y vítores. Antes de continuar con el repertorio, afirmó: «Entonces basta, ustedes tampoco se dejen avasallar. Párense también, es la única manera que tienen».
Horas más tarde, Páez publicó un mensaje en su cuenta de Instagram en el que explicó los motivos de su reacción. «¡Noche picante en Mar del Plata! A ver: nos estamos acostumbrando a que un seguridad pueda tocarte y sentarte, o sea, darte órdenes. Esa seguridad no es contratada por mis representantes. No sucedió nada pero sí vi en vivo y en directo cómo personas contratadas como un servicio de seguridad sentaban a personas que se paraban y querían bailar y cantar en su lugar, en todo caso», escribió junto a fotos de la noche.
«Las maneras que vi me retrotrajeron a un pasado horripilante e indeseado. Y no tan pasado tampoco, las represiones en las marchas de jubilados y en manifestaciones populares con derechos constitucionales funcionan en gran escala con víctimas de todo tipo. Algo en nuestra sociedad se está instalando, naturalizando. Alguien con un arma o un poder supuesto, impone su voluntad sobre los demás. Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije con la adrenalina en sangre. Tu libertad es muy importante para la mía», ratificó.
«¡La música curó todo! El baile, el canto y el abrazo de todo el estadio encendido de amor. ¡Viva la música! ¡Gracias Mar del Plata! I’m a warrior. I’m never surrender (Soy un guerrero, nunca me rindo, en español)», cerró el comunicado.
