El equipo nacional encara un proceso de recambio con vistas al Mundial 2030. El cuerpo técnico evalúa nuevas variantes en defensa, mediocampo y delantera.
La salida de Lionel Messi de la Selección argentina marca el inicio de un proceso de renovación. El equipo nacional, que obtuvo un Mundial, dos subcampeonatos, un oro olímpico, un Mundial juvenil y dos Copas América durante su ciclo, ahora enfrenta el desafío de mantener su competitividad con vistas al Mundial 2030.
El cuerpo técnico, encabezado por Lionel Scaloni, analiza las alternativas en cada posición. En defensa, Cuti Romero y Lisandro Martínez se mantienen afianzados, pero existen variantes como Balerdi, Senesi, Valentín Gómez, Tomás Palacios, Herrera y Silvero.
En ataque, Julián Álvarez y Lautaro Martínez continúan, mientras que Santiago Castro, Flaco López, Giuliano Simeone, Prestianni, Soulé y Flores emergen como opciones. Dybala no participó en la serie de amistosos debido a que la Roma no le dio permiso.
En el mediocampo, Enzo Fernández, Mac Allister, Paredes y De Paul siguen siendo parte del plantel. Nico Paz es señalado para heredar la camiseta número 10, con Franco Mastantuono como alternativa. También se suman Barco, Exequiel Palacios, Simón, Perrone y Domínguez. Aranda, joven jugador de Boca, se encuentra en recuperación de una lesión.
El desafío principal es dar rodaje internacional a la nueva Selección. El calendario futbolístico ha reducido las fechas disponibles, lo que dificulta organizar series internacionales como las que se realizaban en décadas anteriores.
Argentina cuenta con una camada de futbolistas jóvenes que se destaca por su cantidad y calidad. En comparación con otras selecciones, como las europeas, que dependen en mayor medida de la compra de jugadores, el país produce talentos de manera constante.
La pregunta sobre cómo renovar el equipo tras la salida de Messi es central. Scaloni, o quien lo suceda, tiene a disposición un amplio abanico de jugadores para mantener el nivel competitivo.
