La investigación identificó 45 casos de adolescentes damnificadas en el Colegio Modelo Lomas. Los estudiantes, de 15 años, se presentaron ante la Fiscalía. Se analizan celulares y se investiga una presunta exigencia de dinero.
Dos varones de 15 años fueron imputados en la causa que investiga la creación y difusión de imágenes sexuales falsas mediante inteligencia artificial en el Colegio Modelo Lomas, en Lomas de Zamora. La investigación identificó 45 casos de adolescentes damnificadas, según la información conocida de la causa.
Los dos alumnos se presentaron ante la Fiscalía para ser notificados de su situación procesal. La investigación contempla el análisis de teléfonos celulares para reconstruir el recorrido de las fotografías, desde su obtención hasta su manipulación y posterior circulación. También se identificaron herramientas de inteligencia artificial que habrían sido utilizadas para generar el contenido.
La cantidad de casos detectados hasta el momento no necesariamente representa la totalidad de las adolescentes afectadas y los investigadores no descartan nuevas identificaciones ni la participación de otros estudiantes.
Entre las líneas de investigación aparece una presunta exigencia de dinero entre los propios estudiantes involucrados. De acuerdo con la denuncia, uno de ellos habría intentado cobrarles a los demás a cambio de no revelar lo que estaban haciendo. La negativa habría desencadenado un conflicto que terminó por poner la situación en conocimiento de las familias. Se trata de una hipótesis que todavía deberá ser corroborada y que podría contribuir a explicar cómo salió a la luz la existencia del material.
El avance judicial se produjo mientras continuaban circulando videos de la protesta estudiantil del miércoles. Las imágenes muestran a adolescentes reunidos frente al establecimiento, con sus uniformes escolares, después de decidir no ingresar a clases. En uno de los registros, un texto denuncia que los alumnos tuvieron que organizar una sentada, convocar a sus padres y recurrir a los medios de comunicación para conseguir respuestas. La publicación acusa a las autoridades escolares de haberles pedido silencio durante semanas frente a la presunta creación, publicación y venta de fotografías sexuales falsas de sus compañeras en sitios pornográficos.
La posición del establecimiento frente a los hechos aún se desconoce. El miércoles, este medio ingresó al colegio y consultó a personal de preceptoría, que informó que los directivos no harían declaraciones porque estaban trabajando con los inspectores en un comunicado. Este jueves, ante las novedades de la investigación judicial, este medio volvió a solicitar una respuesta, pero hasta el cierre de esta nota no la obtuvo ni se había difundido el documento anunciado. En paralelo, la institución restringió los comentarios de Instagram y cerró sus publicaciones de Facebook.
Las publicaciones que circulan hoy trasladaron a las redes sociales un reclamo que había comenzado dentro de la comunidad educativa y que, en pocas horas, provocó reacciones de personas ajenas al Colegio Modelo Lomas.
Entre los comentarios aparecieron testimonios de otras jóvenes del país que aseguraban haber atravesado situaciones similares en sus escuelas. Este medio pudo observar esos mensajes. “En mi colegio pasó, pero como era el hijo de la directora quedó en nada”, sostuvo una usuaria. Otra afirmó que había mostrado a los directivos una fotografía sexual falsa de ella y que no habían adoptado ninguna medida.
Algunos relatos describían situaciones en las que las imágenes habían sido obtenidas de perfiles de redes sociales o de teléfonos celulares. Una adolescente aseguró que compañeros de su establecimiento compartieron fotografías privadas en un grupo y que las autoridades les recomendaron a las alumnas cambiar sus contraseñas y no hablar de lo ocurrido para evitar perjudicar a los señalados. Otra contó que un estudiante habría elaborado imágenes sexuales falsas de varias compañeras y que la respuesta institucional había sido cambiarlo de turno. Según su testimonio, después se organizó una actividad educativa centrada en desalentar los señalamientos públicos.
La presunta comercialización del material también apareció en esos comentarios. Una usuaria aseguró que en su colegio había existido un grupo con más de 70 participantes en el que se compartían y vendían más de 200 imágenes manipuladas mediante inteligencia artificial. Otra relató que fotografías de alumnas, docentes y madres habían sido utilizadas para producir contenido sexual falso y que los estudiantes señalados recibieron una suspensión de tres días. Un mensaje diferente describió la presentación de una denuncia formal por imágenes de niñas de 12 y 13 años.
Los casos enfrentan también un límite legal: el uso de IA para falsificar imágenes o videos pornográficos no está específicamente contemplado como delito en el Código Penal. Tras la reiteración de las denuncias públicas, crece el reclamo por su tipificación y penalización.
En el Colegio Modelo Lomas, las primeras advertencias habían llegado a las familias durante los días anteriores a la protesta. Micaela, madre de una alumna de tercer año, contó a este medio que su hija se enteró de la existencia de las imágenes el jueves 1° de octubre, aunque recién se animó a contárselo al día siguiente. Cuando fue a pedir explicaciones, la directora le habría manifestado que había tomado conocimiento del caso el jueves y que inicialmente se habían identificado 15 alumnas afectadas. Sin embargo, según la mujer, también le informó que ya habían hablado con uno de los estudiantes señalados y con su madre, y que el joven llevaba aproximadamente un mes sin asistir a clases. Esa información la hizo cuestionar desde cuándo las autoridades conocían la situación.
Las familias comenzaron a intercambiar datos y, según Micaela, descubrieron la existencia de una especie de catálogo con nombres de las alumnas, fotografías originales y versiones manipuladas para simular desnudos. Algunas imágenes habrían sido obtenidas de perfiles privados a los que tenían acceso compañeros de las adolescentes; otras, según su testimonio, habían sido tomadas dentro del colegio. La mujer sostuvo que los padres volvieron a reunirse con los directivos el lunes y que cuestionaron tanto las explicaciones recibidas como la permanencia de algunos alumnos señalados en las aulas.
La preocupación también estaba vinculada con las consecuencias de haber contado lo sucedido. Micaela afirmó que algunas adolescentes habían recibido mensajes de reproche y que sentían vergüenza de regresar al establecimiento. “El tiempo era oro. En 24 horas se podía haber frenado esto”, expresó al cuestionar la demora que, a su entender, hubo en informar a las familias.
Este miércoles, mientras los alumnos permanecían frente al colegio, un grupo de padres mantuvo una reunión de más de una hora con directivos y cuatro inspectoras de Educación. Al terminar, varias adolescentes se acercaron a una de las madres para preguntarle qué se había resuelto. La mujer, que pidió mantener su identidad en reserva, explicó a este medio que se había planteado la posibilidad de que los estudiantes señalados continuaran su escolaridad de manera virtual, sin asistir presencialmente. También se habían solicitado espacios de escucha, acompañamiento psicológico y un abordaje interdisciplinario. Esa modalidad educativa fue presentada como una alternativa en evaluación, no como una decisión confirmada.
Las familias también cuestionaron la actuación institucional. Según Micaela, el viernes 2 habían realizado una presentación ante la inspección educativa y reclamaban que se revisara la respuesta del colegio. Las acusaciones sobre un presunto encubrimiento no fueron respondidas por los directivos escolares ante la consulta de este medio. La mujer aclaró que su reclamo no buscaba únicamente sanciones: “Queremos que los pibes aprendan que lo que hicieron no es pelearse con un compañero, No es una pavada”.
