La jugadora de 14 años defiende la camiseta albirroja en la Primera División de la Liga Cordobesa y combina su carrera deportiva con la crianza de su hija Franchesca.
Ludmila Aguilera comenzó a jugar en la Primera División de la Liga Cordobesa a los 14 años con la camiseta de Instituto. En el barrio Patricios Este inició su recorrido en el fútbol. Actualmente, comparte su rutina entre los entrenamientos, los partidos y el cuidado de su hija Franchesca, de dos años.
En declaraciones a Perfil Córdoba, Aguilera describió su experiencia: “Ser futbolista y ser mamá es estar con la cabeza en ambos lados. Disfruto mucho ser mamá”. La jugadora se desempeña como lateral izquierda y en los últimos partidos lo hizo como marcadora central. Instituto ganó tres torneos consecutivos de la Liga Cordobesa: Apertura 2025, Clausura 2025 y Apertura 2026.
Consultada sobre los festejos de esos títulos, Aguilera sostuvo: “De mi parte personal festejo todo el esfuerzo que hago adentro y fuera de la cancha. Y yo creo que toda mi familia estaba feliz y orgullosa de que haya salido campeona, por todo el tiempo y esfuerzo que dedico. Yo les dedico todos los logros a ellos”.
La futbolista también se refirió al apoyo familiar: “Al principio me costó mucho dejarla para empezar de nuevo a entrenar, yo empecé a entrenar a los tres meses de que naciera”. Y agregó: “Por suerte con el tema de cuidarla, están las abuelas siempre o la madrina de Franchesca, ellas me solucionan el tema para yo poder irme a entrenar tranquila”.
En cuanto a sus objetivos, Aguilera manifestó: “En el fútbol, sueño con mejorar y aprender cada día y con jugar profesionalmente. Y en la vida, seguir disfrutando de mi familia y poder progresar siempre”.
Respecto al vínculo con sus compañeras, contó: “Siempre fue un grupo muy lindo de personas, siempre preguntan si una falta, si está todo bien. En mi caso, preguntan por mi hija, cómo está”.
En la víspera del Día de la Madre, Aguilera expresó el mensaje que desea transmitir a su hija: “Me gustaría que ella sepa que siempre hay que luchar por los sueños y por lo que a uno le gusta hacer; y que, mientras tenga apoyo de la familia, aproveche que nosotros siempre estaremos”.
