El actor John Goodman contó en una entrevista con The New Yorker cómo perdió 100 kilos tras años de adicción al alcohol y trastornos alimenticios. Mencionó que llegó a pesar 180 kilos, que dejó la bebida en 2007 y que se sometió a una cirugía de estómago, además de cambiar sus hábitos con entrenamiento y alimentación.
El actor John Goodman contó cómo perdió 100 kilos, en una entrevista con The New Yorker. El intérprete, conocido por sus papeles en Barton Fink, Los Picapiedra y El gran Lebowski, se refirió a la adicción al alcohol que atravesó mientras trabajaba en esas producciones y a los trastornos alimenticios que, según dijo, agravaron su sobrepeso.
Goodman sostuvo que en 2007 decidió cambiar sus hábitos y que, con el paso del tiempo, bajó 100 kilos. En la entrevista, recordó que llegó a pesar 180 kilos y que, tras dejar el alcohol, encontró en la comida una forma de llenar un vacío. “Comía de manera alcohólica después de dejar de beber”, señaló.
El actor también mencionó que en veranos anteriores perdía alrededor de 27 kilos y luego los recuperaba. “Perdía unos 27 kilos en un verano y después los recuperaba todos”, recordó.
En cuanto al contexto de su adicción, puso como ejemplo la película Casa de animales, de 1978. “Quería vivir permanentemente en un ambiente al estilo de Animal House. El problema de la gratificación instantánea es que no te importa lo que ocurra después. Eso siempre derivaba en resacas peores o en temblores, lo que me obligaba a beber de nuevo para calmarlos. Era un círculo vicioso”, relató.
Goodman afirmó que el desgaste físico y emocional lo llevó a cambiar. “Me cansé de estar enfermo y cansado. Al beber, estaba retrasando mi madurez; tenía mucho terreno que recuperar, sobre todo al darme cuenta de lo egoísta que me había vuelto”, aseguró.
Según contó, después de abandonar el alcohol se sometió a una cirugía de estómago para controlar su obesidad mórbida. Explicó que el procedimiento le generó complicaciones: “Me volví anémico, perdí una capa de grasa debajo de la piel y tengo frío todo el tiempo”, indicó.
Además de la intervención quirúrgica, el actor dijo que contrató a un entrenador personal, eliminó el azúcar y comenzó a entrenar seis veces por semana. “Fue maravilloso descubrir que existe una vida en la que no hace falta recurrir a nada para disfrutarla”, señaló.
La transformación física de Goodman quedó en evidencia durante la presentación de Digger en Los Ángeles, una sátira de comedia negra y desastre ecológico dirigida por el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise, en la que Goodman interpreta al presidente de los Estados Unidos.
El actor ya se había referido a su cambio en 2010, en una entrevista con People, donde recordó su época de mayor sedentarismo: “Se necesita mucha energía creativa para quedarse sentado sin hacer nada, pensando solo en la próxima comida. Quería vivir mejor”.
