La escritora española, fallecida en 1999, dejó una obra poética vinculada a la renovación literaria del siglo XX. Su pensamiento sobre la satisfacción y la necesidad de innovar se refleja en textos como ‘Carta al vacío’.
Ernestina de Champourcín (Vitoria, 1905 – Madrid, 1999) fue una poeta española integrante de la Generación del 27. Su obra se caracterizó por la búsqueda personal y la transformación, según una nota del sitio El Confidencial.
En su texto Carta al vacío, la autora escribió:
“Seguir hacia adelante,
ruta de los que intentan
lo que nunca pensaron
y se sienten felices”.
En la misma estrofa agregó:
“porque hay algo distinto,
porque se desvanece
de pronto lo que sobra
y no existe el vacío
si queremos colmarlo”.
De acuerdo con la nota de The Objective, el pensamiento de Champourcín vincula la satisfacción con la disposición a innovar y a dejar espacio para lo nuevo. La escritora expresó: «La satisfacción solo llega al atreverse a dos cosas: innovar y soltar lo innecesario para abrir paso a lo nuevo».
La autora también se refirió a la importancia de escapar de lo rutinario y conocido. Según la misma fuente, innovar no requiere necesariamente un cambio radical; puede consistir en aprender algo nuevo, modificar una costumbre o emprender un proyecto postergado.
Ernestina de Champourcín formó parte de la renovación de la literatura española de las primeras décadas del siglo XX y estuvo vinculada a círculos culturales y al trabajo de otras escritoras que buscaban espacio en un ambiente dominado por hombres.
La Guerra Civil española marcó su vida: se exilió en México con su marido y comenzó una etapa de escritura con inclinación más espiritual. Regresó a España en 1972 y murió en Madrid en 1999.
