El actual ministro de Obras y Servicios Públicos de la Provincia, Claudio Polich se prepara para asumir su «gran desafío» como Intendente electo de la ciudad Capital. En una profunda entrevista para el ciclo El Cambio de Cubo Contenidos, el referente radical ofreció las primeras claves de lo que será su gestión, marcada desde el inicio por un cauto llamado a la prudencia económica y la promesa de un ritmo de trabajo intenso.
Polich, un «militante radical de pura cepa» y figura de peso en la Provincia no esquivó los temas más complejos. Su diagnóstico sobre el contexto financiero fue contundente: el escenario será «muy ajustado» debido a la merma en la Coparticipación federal, directamente relacionada con la caída del consumo a escala nacional. Esta realidad impone un arranque con el freno de mano puesto.
ESCENARIO
NACIONAL
CONDICIONADO
El Intendente electo fue muy claro: la principal directriz será el cumplimiento de las «obligaciones básicas» del Municipio, priorizando el pago de sueldos y el funcionamiento regular de la Comuna. Si bien garantizó que se cumplirá con todos sus compromisos, adelantó que el margen para las grandes obras públicas sin el apoyo directo de la Provincia o la Nación será prácticamente nulo.
La consigna es actuar «con prudencia» y, sobre todo, «no hacer locuras». Para sortear las restricciones presupuestarias, Polich apelará a la inventiva y la eficiencia, resumiendo su visión con una frase que busca ser el lema de su gestión: avanzar «con creatividad, como un regalito de pobre: lindo y barato».
GABINETE
PROACTIVO
El primer paso de la nueva administración será una reingeniería interna. Polich subrayó que todo inicio de gestión requiere un tiempo de adaptación y evaluación. En esta etapa, se definirá la continuidad de los funcionarios actuales y se perfilarán los cambios necesarios para alinear el equipo con su impronta.
Su criterio para el armado del Gabinete es claro y meritocrático: aquellos funcionarios considerados valiosos y proactivos podrán continuar. El objetivo es ensamblar una estructura enfocada en las soluciones y con un alto nivel de exigencia laboral. «Soy un hombre de trabajo y a nadie le pido que trabaje más que yo en mi equipo, pero tampoco que trabaje menos», sentenció, anticipando que la intensidad será la moneda corriente de su mandato
