El jueves por la tarde, en el Salón del Bicentenario de la ciudad de Santo Tomé, se llevó a cabo una reunión encabezada por el ministro de Seguridad de la provincia, Adán Gaya, junto a autoridades de la Policía de Corrientes y representantes de todas las fuerzas federales con actuación en el territorio.
El encuentro tuvo como objetivo central fortalecer la articulación operativa entre los distintos organismos de seguridad, en un contexto donde la coordinación interinstitucional se presenta como un factor clave para abordar problemáticas delictivas de alcance provincial.
Durante la reunión se avanzó en la planificación de acciones conjuntas orientadas a la prevención de delitos que afectan tanto a zonas urbanas como rurales.
Según se informó, el trabajo coordinado apunta a cubrir toda la gama delictual que va desde el abigeato hasta el narcotráfico, dos fenómenos de distinta naturaleza pero con impacto directo en la seguridad, la producción y la vida cotidiana de las comunidades.
El encuentro se inscribe en una estrategia más amplia del Ministerio de Seguridad destinada a optimizar recursos, compartir información y unificar criterios de actuación entre las fuerzas provinciales y federales. En este sentido, la presencia de múltiples actores institucionales permitió consolidar un espacio de diálogo técnico y operativo, orientado a mejorar la capacidad de prevención y respuesta frente a hechos delictivos en todo el ámbito provincial.
PARTICIPACIÓN DE AUTORIDADES Y FUERZAS DE SEGURIDAD
De la reunión participaron la subsecretaria de Seguridad, Ingrid Jetter, y el viceintendente de Santo Tomé, Carlos Raúl Farizano, quienes acompañaron el desarrollo del encuentro junto a las máximas autoridades policiales.
La participación de representantes del gobierno local subrayó la importancia del trabajo conjunto entre los niveles provincial y municipal en el diseño de políticas de seguridad adaptadas a las realidades territoriales.
También estuvieron presentes el jefe de la Policía de Corrientes, comisario general Leguizamón, y el jefe de la Policía Rural, comisario general Gerardo Torres, además de otros jefes policiales y representantes de todas las fuerzas federales.
La amplia convocatoria permitió integrar miradas especializadas, en particular en lo referido a delitos rurales como el abigeato, así como a problemáticas vinculadas al crimen organizado y al narcotráfico.
