El legislador provincial evaluó el impacto de las medidas nacionales en Corrientes, destacando la necesidad de auxiliar al sector productivo local ante el cierre de empresas y la caída del consumo.
El diputado provincial Mario Branz analizó la situación económica nacional y su impacto en Corrientes, en una entrevista para el programa «Una Palabra», emitido por LT7 Radio Corrientes y otras emisoras locales. El legislador se refirió a los desafíos actuales y la necesidad de apoyar a las empresas.
Branz recordó el contexto inflacionario heredado, pero también alertó sobre el escaso impacto positivo de las medidas económicas actuales en amplios sectores. Señaló la persistencia del cierre de empresas, la caída del consumo, el uso creciente del crédito para gastos básicos y las altas tasas de financiamiento.
«Veníamos con un 30 por ciento de inflación mensual al finalizar la presidencia anterior, con lo cual el país que se recibió era muy complejo», expresó el diputado, indicando que las soluciones estructurales requieren de un plazo medio a largo.
En su evaluación, Branz diferenció entre las medidas macroeconómicas y sus efectos en la economía real. «Uno puede estar de acuerdo en las medidas, pero el tema es el impacto. El problema es cuando el impacto positivo no se da», sostuvo.
El legislador correntino afirmó que, si bien hay una situación más ordenada a nivel macroeconómico, la actividad económica se ve resentida. «Corrientes no es ajena a eso», remarcó al referirse al cierre permanente de empresas.
Branz subrayó el rol central de las empresas: «Son la base de todo; la empresa es la que da trabajo para que el hombre y la mujer lleguen con dignidad a sus hogares». Advirtió que la crisis impacta en su capacidad para sostener la actividad, lo que afecta al tejido social.
También describió un cambio en los hábitos de consumo: «Hoy ya estamos; el consumo marca que la gente está financiando el gasto en los supermercados». Asimismo, se refirió a las dificultades de acceso al crédito, con tasas que calificó como «excesivamente caras a nivel país», lo que limita las posibilidades de refinanciación para familias y empresas.
