Tras la suspensión parcial de la reforma laboral por la justicia, la central obrera evalúa sus próximos pasos en un contexto de tensión social y económica, mientras considera una convocatoria multisectorial para el Día del Trabajador.
La Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá este jueves para definir su estrategia tras el fallo judicial que suspendió temporalmente 83 artículos de la reforma laboral. Si bien la medida fue celebrada por la central, se la considera un logro parcial dentro de una batalla legal que se prevé extensa y que probablemente termine en la Corte Suprema.
El Gobierno nacional y la Unión Industrial Argentina (UIA) ya presentaron sus apelaciones, argumentando incompetencia del juez interviniente y el impacto negativo del fallo en el funcionamiento de las empresas. Frente a este contraataque, la CGT analizará la continuidad de los amparos judiciales presentados por distintos gremios, una táctica que ya obtuvo resultados como la suspensión del artículo que declaraba servicio esencial a la educación.
En paralelo al debate judicial, la cúpula sindical abordará la delicada situación económica y social, marcada por la caída del consumo y el cierre de empresas. Como propuesta para visibilizar estas problemáticas, se evaluará la realización de un acto conjunto con la Iglesia Católica el 30 de abril, previo al Día del Trabajador. El evento incluiría una misa y un encuentro multisectorial con representantes de gremios, entidades empresarias y de la sociedad civil.
Dentro del ámbito gremial se sostiene que la única posibilidad real de revertir la ley será con un cambio de gobierno en las elecciones de 2027. Mientras tanto, la estrategia se centra en ganar tiempo mediante recursos judiciales para evitar la aplicación plena de la normativa.
