El vicepresidente estadounidense JD Vance viajó para unas conversaciones calificadas como «decisivas», aunque persisten diferencias significativas entre las propuestas de ambos países.
El vicepresidente estadounidense JD Vance partió este viernes hacia Pakistán para unas negociaciones «decisivas» con Irán, que actúa como mediador en el proceso. La celebración de las conversaciones estuvo precedida de dudas de última hora, luego de que Teherán insistiera en la necesidad de tomar medidas previas.
La brecha entre las posiciones de Washington y Teherán sigue siendo considerable. La propuesta estadounidense, de 15 puntos, se centra en el programa de uranio enriquecido de Irán y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Por su parte, Irán presentó un plan de 10 puntos que exige el control del mismo estrecho, el establecimiento de un peaje para los buques, el cese de todas las operaciones militares regionales y el levantamiento completo de las sanciones internacionales.
La situación en Líbano constituye otro punto de fricción importante. Israel continuó sus ataques en el país contra el grupo Hezbollah, incluso después de la entrada en vigor de un alto el fuego. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó la afirmación del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, de que la tregua incluía a Líbano. Frente a esto, el vicepresidente Vance adoptó un tono conciliador, sugiriendo que podría haber existido un «malentendido legítimo» por parte de Irán respecto a la inclusión del territorio libanés en el acuerdo de cese al fuego.
