El máximo tribunal del país enfrenta un proceso de renovación escalonada en los próximos años. Actualmente con dos vacantes, se espera que el cambio generacional y la posible incorporación de más mujeres se concrete entre 2028 y 2033.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación atraviesa un período de transición. Con dos cargos vacantes en la actualidad, se anticipa que el proceso de renovación completa de sus miembros se extenderá hasta el año 2033, según los vencimientos de mandato por edad establecidos en la Constitución.
En sus 163 años de historia, solo tres mujeres han integrado el alto tribunal. La primera fue Margarita Argúas, designada en 1970. Luego, en 2004, durante un proceso de recomposición, se sumaron Carmen Argibay y Elena Highton. La renovación proyectada para el período 2028-2030 genera expectativas sobre una posible mayor paridad de género en la integración futura de la Corte.
El cronograma de renovaciones indica que el presidente del tribunal, Ricardo Lorenzetti, deberá dejar su cargo en 2030 al cumplir 75 años. Le seguirá Carlos Rosenkrantz en 2033. Actualmente, el tribunal funciona con tres miembros titulares y, según lo establecido en una acordada, puede completar el quórum necesario para fallar mediante la subrogación de presidentes de Cámaras Federales.
El proceso de designación de nuevos ministros estará sujeto a la conformación política que surja de las elecciones nacionales de 2027 y 2031. Expertos en derecho constitucional destacan que los mecanismos vigentes garantizan el funcionamiento del tribunal mientras se aguarda la cobertura definitiva de las vacantes.
