A sus 10 años, el correntino Lauriano Acevedo acumula 13 medallas en taekwondo y se prepara para un nuevo campeonato nacional en Buenos Aires, combinando entrenamiento, estudio y trabajo junto a su abuela.
Detrás de cada medalla hay una historia de esfuerzo. Lauriano Acevedo tiene 10 años, vive en Santo Tomé (Corrientes) y desde los 6 practica taekwondo en el Cept local. Hoy es cinturón rojo y ya participó en cuatro campeonatos nacionales, obteniendo 13 medallas en las modalidades de Poomsae, Freestyle y Kyorugui.
Pero su mayor combate no siempre ocurre sobre el tapiz. Lauriano vive con su abuela, quien es su tutora legal, y ambos trabajan para costear los viajes y gastos de las competencias. Venden hamburguesas, empanadas, pastelitos, rifas y también ofrecen servicios de lavado y planchado de ropa. En cada evento del pueblo montan un pequeño stand para recaudar fondos.
Quienes lo conocen destacan su constancia: nunca falta a los entrenamientos, asiste a todas las competencias y ayuda a sus compañeros en las recaudaciones. Además, en la escuela es considerado uno de los mejores alumnos.
Su objetivo es claro: alcanzar el cinturón negro y competir internacionalmente representando a la Argentina. En los próximos días viajará desde Corrientes a Buenos Aires para participar en un nuevo campeonato nacional. Necesita apoyo para cubrir los costos del traslado, pero su determinación ya lo convierte en un ejemplo de superación.
