Dos egresados de Ingeniería Electromecánica de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) presentaron un proyecto para incorporar captadores solares al sistema de agua caliente del Instituto de Cardiología Juana Francisca Cabral de Corrientes.
Lucas Maidana y Gonzalo Morilla, egresados de Ingeniería Electromecánica de la Universidad Nacional del Nordeste, presentaron como trabajo final de carrera un proyecto para incorporar captadores solares al sistema de agua caliente del Instituto de Cardiología «Juana Francisca Cabral». Propusieron un rediseño que usaría la energía del sol para cubrir la mayor parte de ese consumo durante todo el año.
Lucas José Maidana y Gonzalo Daniel Morilla, estudiantes de la carrera de Ingeniería Electromecánica de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), presentaron y defendieron un trabajo final de graduación, un proyecto integral de instalación de colectores solares, incorporando criterios técnicos, normativos, económicos y operativos, en el Instituto de Cardiología Juana Francisca Cabral de la ciudad de Corrientes.
El trabajo contó con el asesoramiento y guía de los ingenieros Germán Edgardo Camprubí; José Leandro Basterra y Marcelo Fabián Larrea, docentes de la Facultad de Ingeniería de la Unne. La exposición y defensa de un proyecto final es una instancia obligatoria que los estudiantes de la Facultad de Ingeniería deben cumplir para poder graduarse.
Relevamiento y rediseño
El primer paso que dieron Maidana y Morilla fue recorrer las instalaciones del Instituto durante sus prácticas profesionales y relevar cómo estaba organizado el sistema de agua caliente. Encontraron una combinación de equipos: una caldera central, calentadores eléctricos individuales y algunos calentadores solares que estaban fuera de servicio.
Identificaron tres causas principales del mal funcionamiento de los calentadores solares: los equipos eran de baja calidad desde el origen, estaban distribuidos sin una correcta coordinación entre sí, y nunca habían recibido mantenimiento de manera sistemática.
A partir de ese diagnóstico, los egresados se fijaron un conjunto de objetivos: medir cuánta energía consumía el sistema existente, calcular cuánta agua caliente necesitaba el hospital a lo largo del año, estudiar cuánta energía solar recibe Corrientes y diseñar una solución que integrara de manera ordenada los paneles solares con los equipos ya instalados.
Necesidad de agua caliente
Los hospitales necesitan agua caliente de manera constante, durante las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año, para higiene de pacientes, limpieza de instalaciones y servicios generales. Se estima que un establecimiento de estas características consume entre cuarenta y ochenta litros de agua caliente por cama por día, a una temperatura que debe mantenerse entre cuarenta y cinco y sesenta grados centígrados.
En un hospital, calentar el agua puede representar entre el veinte y el treinta por ciento del gasto total de energía del edificio.
Ubicación estratégica
La provincia de Corrientes recibe, en promedio, entre 2,5 y 6,5 unidades de energía solar por metro cuadrado por día a lo largo del año. Esa cifra sitúa a la región entre las zonas del país con mayor disponibilidad de este recurso. Estudios realizados en distintas regiones de Argentina indican que un sistema solar bien diseñado puede cubrir entre el sesenta y el setenta y cinco por ciento de la energía que un edificio necesita para calentar agua a lo largo de doce meses.
Sistema en dos etapas
La propuesta presentada por Maidana y Morilla funciona en dos etapas encadenadas. En la primera etapa, los paneles solares captan el calor del sol y lo transfieren al agua que circula por el sistema. En la segunda etapa, la caldera y los calentadores eléctricos ya instalados reciben esa agua y, si es necesario, la terminan de calentar hasta la temperatura requerida.
El proyecto contempla la incorporación de un sistema automático que monitorea la temperatura del agua en distintos puntos y decide cuándo el sol aportó suficiente calor y cuándo deben intervenir los equipos convencionales.
Propuestas
El sistema solar, diseñado con las especificaciones adecuadas para el tamaño y el consumo del Instituto de Cardiología, demostró ser técnicamente realizable. La propuesta de usarlo como etapa previa al calentamiento convencional resulta compatible con los requerimientos de continuidad que exige un hospital.
El proyecto confirmó que incorporar paneles solares en este contexto reduce la cantidad de gas y electricidad que el hospital necesita comprar y disminuye la presión de trabajo sobre los equipos convencionales, lo que puede extender su vida útil y reducir los costos de mantenimiento a largo plazo.
La inversión inicial estimada para llevar el proyecto adelante asciende a 117.462.015 pesos, equivalentes a aproximadamente 85.000 dólares al momento del cálculo.
