La medida fue confirmada en una reunión de la comisión mixta del río Paraná en Ituzaingó. El cardumen, de casi dos kilómetros de extensión, ingresó desde Entre Ríos y permanece en aguas correntinas. La restricción se mantendrá hasta que los peces se dispersen o abandonen la jurisdicción.
En el marco de una reunión del consejo asesor de la comisión mixta del río Paraná realizada en Ituzaingó, las autoridades provinciales confirmaron la puesta en marcha de una veda extraordinaria de pesca en aguas de Corrientes.
La decisión se adoptó luego de detectar el ingreso a la jurisdicción correntina de un cardumen de dorados y bogas proveniente de Entre Ríos. La concentración de peces se estacionó en el cauce y alcanza casi dos kilómetros de extensión, con ejemplares de dorado que oscilan entre los 7, 8 y 9 kilos.
Según las autoridades, la presencia de esta masa de peces responde a un proceso biológico activo de alimentación y reproducción que requiere resguardo inmediato.
La Provincia aplicó la potestad legal que le permite dictaminar vedas extraordinarias, un esquema complementario a la veda extendida que rige durante todo el año en la jurisdicción.
David Zajarevich, representante de la cartera de Turismo provincial, señaló que el dorado es la especie más importante de Corrientes y el tercer pez de pesca deportiva más buscado en el mundo.
Para asegurar el cumplimiento de la norma y proteger la fauna acuática, se activó un Protocolo de Protección de Cardumen diseñado conjuntamente entre las provincias del Litoral. El operativo cuenta con el apoyo de efectivos de la provincia del Chaco desplegados en el río, sumados a inspectores de la Dirección de Recursos Naturales de Corrientes trasladados desde diferentes puntos del territorio provincial.
Respecto a la duración del dispositivo y las zonas delimitadas, la normativa mantiene un carácter dinámico fijado en el artículo 3 de la disposición oficial. Al tratarse de un fenómeno biológico impredecible, las restricciones se ajustarán de manera constante y continuarán vigentes hasta que la agrupación de peces se disipe o abandone los límites provinciales.
Para evaluar el comportamiento del cardumen, técnicos y autoridades realizan análisis dos veces al día en colaboración con el Instituto de Ictiología del Nordeste (Inicne). De acuerdo con los monitoreos, los peces podrían derivar hacia la confluencia e ingresar al río Paraguay, saliendo de la jurisdicción correntina, o bien continuar su remonte por el Alto Paraná hacia zonas como Itá Ibaté e Itatí.
La medida preventiva cuenta con aceptación entre prestadores de servicios, cabañeros, guías y pescadores deportivos, según indicaron las autoridades. Asimismo, se recordó que este tipo de intervenciones cuenta con antecedentes recientes en la provincia, como la veda extraordinaria aplicada previamente para la protección del surubí.
Las autoridades reconocieron que la prohibición genera un impacto temporal en la pesca comercial debido al paso del cardumen por sus áreas habituales de trabajo, y solicitaron la comprensión de los trabajadores del sector. Enfatizaron que la restricción es una medida de tiempo acotado orientada a garantizar que los ejemplares completen su reproducción, asegurando así la sostenibilidad de la fauna íctica y el trabajo futuro de toda la comunidad vinculada al río.
