La Asociación Argentina de Tenis contrató a la empresa española GreenSet para el armado de la superficie dura en el estadio Ruca Che, donde Argentina y Turquía se enfrentarán por el Grupo Mundial I. El material, de 20.000 kilos, arribó al país el 14 de agosto y fue trasladado a Neuquén.
NEUQUÉN.- La cancha de tenis de superficie dura que se utiliza en el estadio Ruca Che, donde este sábado y domingo se enfrentarán los equipos de Copa Davis de Argentina y Turquía, fue trasladada desde Barcelona, España, hasta Neuquén. El envío comenzó el 23 de julio desde Barcelona hacia el puerto de la Bahía de Algeciras, en Cádiz. El 27 de julio inició el cruce del océano en barco, llegó a Buenos Aires el 14 de agosto y el 1 de septiembre salió en camión hacia Neuquén, donde arribó dos días después. La carga total fue de 20.000 kilos.
La Asociación Argentina de Tenis (AAT) evaluó potenciales constructoras y optó por la empresa española GreenSet, propiedad del extenista Javier Sánchez Vicario. «Apenas se habló de Neuquén, empezamos a trabajar con posibles proveedores para una cancha de carpeta que fuera similar a la de Bolonia del año pasado (del Final 8 de la Copa Davis). Sabíamos que no sobraba tiempo para que llegara desde allá. Pasa que acá en Sudamérica no encontramos proveedores», declaró a LA NACION Eddie Fiumara, director deportivo de la AAT. «En Sudamérica, con los requisitos de la ITF, encontramos un lugar en Chile, pero pasaron un costo mucho más elevado. Después, no encontramos otro proveedor en la región. Consultamos con federaciones vecinas. Había un proveedor de la parte nórdica, de Asia y de EE.UU., pero a nivel precio, calidad y antecedentes, la de España era la mejor», agregó.
La AAT ya había alquilado el servicio de GreenSet en la serie ante Serbia en 2015 en Tecnópolis y en 2018 en San Juan contra Chile, en ambas ocasiones con polvo de ladrillo para condiciones bajo techo. En este caso, según informó la Asociación, se pagó una cifra de «seis dígitos en euros».
«A diferencia de las canchas al aire libre, con superficie sólida de cemento o de asfalto, en la que pueden pintar arriba, acá, como hacemos sobre una superficie de parquet en el Ruca Che, se le colocó una protección especial y arriba se armaron las placas de madera», detalló Fiumara. «Va todo encastrado, tipo macho-hembra, es bastante rápido el proceso y luego le pusieron algunas manos de un sellador para que quede parejo arriba de la madera y ahí le aplicaron una pintura más gruesa, una capa de arena de sílice, cuyo nombre químico es dióxido de silicio, y se va mezclando la pintura. La arena que utilizan en las últimas manos de la superficie tiene un grano más redondeado, eso hace que los jugadores resbalan y no se les frene el pie. Evita lesiones. Lo que hace es un piso con sensación de mullidez», explicó.
El armado se realizó en cuatro días. El clima de la ciudad favoreció para que no se demorara el secado de las distintas capas de pintura. La compañía española envió a tres técnicos para el armado de cada etapa y en esta ciudad quedó uno de guardia. «Es como el sello de calidad de ellos. Desarman, arman y pintan ellos», apuntó Fiumara.
La serie contará con el «Llamado electrónico de línea (ELC)», la tecnología usada para determinar de forma automática y en tiempo real si una pelota fue buena o no. Se instalaron las distintas cámaras para dicho servicio. Por las dudas, por si el sistema falla, habrá jueces de línea de «guardia».
«Hay cinco velocidades que aprueba la ITF: lenta, media lenta, intermedia, media rápida y rápida. A pedido de Javier (Frana, el capitán nacional) se optó por una superficie media, un nivel 3. Esa arena de sílice mencionada va mezclada con la resina y dependiendo de la cantidad que le pongan es lo que la hace una superficie más lenta o abrasiva o un poco más rápida», detalló Fiumara. Thiago Tirante, uno de los singlistas del equipo, se refirió a la cancha: «Nos sentimos muy cómodos. Arrancó bastante lenta y con el uso se va poniendo un poco más rápida, con un pique similar al del US Open, pero sobre una base de madera. La pelota pica bastante, se abre y deja jugar muy bien. Se pueden armar bastantes peloteos y plantear estratégicamente los partidos».
Una vez terminada la serie, la cancha no quedará en el país. «El servicio es una cancha por una serie y no más. Es un alquiler de cancha. Con los pallets, la pintura, la red portátil… Arman todo y se vuelven a llevarlo para España», aclaró Fiumara.
Para importar la cancha desde España, la AAT informó a LA NACION que «hizo los trámites en base a la normativa vigente, contemplando los procedimientos de documentación comercial y transporte, el traslado internacional hasta el Puerto de Buenos Aires, los trámites de ingreso y nacionalización, los seguros y la logística terrestre hasta esta porción patagónica». En 2015, cuando la AAT contrató una cancha con el mismo proveedor, tuvo que cargar la declaración jurada en la AFIP para que autorizaran a girar los fondos al exterior. Esta vez, según apuntó la AAT, el procedimiento no fue el mismo al modificarse la normativa bancaria.
El domingo, una vez que finalice la serie entre la Argentina y Turquía por el Grupo Mundial I, comenzará el proceso de desarmado de la cancha y, en breve, estará regresando a España de la misma manera en la que vino: en barco.
