Alejandra Berlini sostiene que la investigación por la muerte de su hermano Miguel Ángel Berlini, ocurrida en noviembre de 2025 en la Clínica Robles, no registra avances. El odontólogo José Miguel Galeano y el cirujano Marcelo Robles están imputados.
Buenos Aires – Alejandra Berlini, hermana de Miguel Ángel Berlini, el hombre de 64 años que murió en noviembre de 2025 en la Clínica Robles de Belgrano tras someterse a un implante dental, declaró que la causa judicial está estancada y que no se realizaron las pericias clave.
Según el relato de la familia, la mañana del 19 de noviembre de 2025 Berlini acudió a la clínica situada en la calle Virrey del Pino al 2500 para un procedimiento de implante dental cigomático, que debía realizarse en quirófano porque se coloca directamente en el hueso de los maxilares. No recuperó la conciencia al finalizar la intervención.
En la investigación están imputados el odontólogo José Miguel Galeano y el cirujano plástico Marcelo Robles, dueño de la clínica. Ambos fueron detenidos el día del fallecimiento y liberados horas después, quedando sujetos al proceso.
Alejandra Berlini integraba inicialmente la querella, pero la Justicia otorgó el impulso de la causa a las hijas de la víctima. La mujer puede revisar los movimientos del expediente, aunque no presentar solicitudes.
Sebastián Busso, abogado de Alejandra y perito médico, afirmó a la Agencia Noticias Argentinas: «Ni bien entramos a la causa pedí más de 50 puntos de pericia y solicitamos un perito anestesiólogo para que actúe de oficio, pero ahí la jueza nos sacó el encabezado de la querella y quedó a cargo de las hijas».
Busso señaló que una de las pericias solicitadas es el análisis del monitor multiparamétrico que controló a la víctima, equipo que permanece en el quirófano desde el allanamiento y que, casi un año después, no fue incautado. «Actualmente, se están peleando por si la comisaría local deja una consigna fija o móvil en el quirófano, el cual sigue clausurado desde el día de la muerte de Berlini, en vez de saber qué pasó con la víctima», manifestó.
El abogado también indicó que Robles solicitó el levantamiento de la clausura del lugar, medida que fue autorizada, por lo que solo el quirófano mantiene custodia.
«Hoy por hoy no se está discutiendo lo que sucedió en ese quirófano, lo que para nosotros es sumamente preocupante, y estamos atados de pies y manos porque no nos dejan impulsar la causa», expresó Busso.
Tanto el letrado como Alejandra Berlini sostienen que, a casi un año de la muerte, «quedan todavía muchas cosas por definir de lo que ha sucedido en el quirófano» y que una resolución eficaz parece lejana.
«Todavía no se ha pedido un perito de oficio para analizar el caso, considerando que esto es una cuestión técnica médico-legal. Por el momento solo se tiene en el expediente el resultado del estudio patológico de la autopsia, el cual conocieron hace dos semanas», concluyó Busso.
