El defensor se ausentó de la práctica del martes y manifestó su intención de dejar el club. La dirigencia de Racing declaró que no negociará su salida.
El defensor Marcos Rojo no participó del entrenamiento de Racing este martes, en la reanudación de las actividades del plantel bajo la dirección técnica interina de Sebastián Romero. El jugador manifestó su intención de ser transferido a Estudiantes de La Plata, club que lo pretende para disputar las semifinales de la Copa Libertadores.
Fuentes del club declararon a LA NACION: «El jugador tiene contrato hasta diciembre, el club tiene seis fechas por delante que son finales y no hay ninguna intención de desprenderse de él».
Según se informó, Rojo se presentó en el Cilindro de Avellaneda sin intención de participar de la práctica y se dirigió a dialogar con el presidente de la institución, Diego Milito. El mandatario descartó negociar una desvinculación.
Otra fuente del club señaló: «Desde Racing hay cero chances de negociarlo, es un jugador importante y que necesitamos». Asimismo, agregó: «Cuando a nosotros se nos lesionaron jugadores, nos pedían fortunas por cualquiera que consultáramos. ¿Por qué Racing tendría que regalar a Rojo?».
El parte médico oficial del club indicó que Rojo sufrió un «traumatismo con edema óseo en el platillo tibial interno de la rodilla derecha» en el partido ante Boca por los cuartos de final de la Copa Argentina. No obstante, la situación del jugador excedió lo físico.
De acuerdo con lo trascendido, Juan Sebastián Verón se comunicó con Rojo el jueves 17 de septiembre, un día después de la clasificación de Estudiantes a las semifinales de la Copa Libertadores. El defensor habría condicionado su continuidad en Racing al desempeño del equipo en la Copa Argentina.
Tras la eliminación ante Boca, Rojo habría decidido comunicar a Milito su intención de abandonar el club. Racing quedó prácticamente fuera de las copas internacionales de 2027, salvo que remonte en el torneo local, acceda a los playoffs y lo gane.
En el contexto deportivo, Racing atravesó un año con resultados adversos. La eliminación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana derivó en la salida de Gustavo Costas en mayo. En junio, Juan Pablo Vojvoda fue oficializado como entrenador, con un registro de cuatro victorias, dos empates y siete derrotas en 13 partidos. La derrota ante Boca por 3 a 2 en la Copa Argentina, tras ir ganando 2 a 0, derivó en su salida.
Vojvoda declaró a Dsports Radio: «Yo no tenía problemas en hablar. Me enteré después. Fue una decisión del club. Les dije a los dirigentes que yo no tenía problema en salir y dar la cara. No me iba a esconder por un resultado. Yo estaba dolido, los dirigentes también, y los jugadores… imaginate ese vestuario. Sigo lastimado, golpeado».
Este martes, Vojvoda se despidió del plantel, que ya se entrenó a las órdenes de Sebastián Romero y Luciano Aued, quienes hasta el fin de semana estaban a cargo de la reserva.
