La actriz italiana, de 71 años, repasa su carrera, sus relaciones y su presente lejos de Roma.
Ornella Muti, cuyo nombre real es Francesca Romana Rivelli, nació en Roma el 9 de marzo de 1955. Su padre era napolitano y periodista; su madre, de origen estonio y escultora. Debutó en el cine a los 14 años con La moglie più bella. Su padre había muerto dos años antes y todos en su casa debieron salir a trabajar.
El 10 de octubre de 1974, a sus 19 años, la actriz fue mamá de Naike Rivelli. Muti nunca hizo pública la identidad del padre de su hija. Una prueba de ADN descartó la paternidad del productor español José Luis Bermúdez de Castro. La propia actriz sostuvo que no sabía quién era el padre. «Era algo difícil de aceptar socialmente, pero nunca contemplé abortar para preservar mi carrera», declaró años después.
En 1975 se casó con Alessio Orano, su primer matrimonio, que duró hasta 1981. Durante ese matrimonio, según reconoció años después, mantuvo un romance con el actor Adriano Celentano, casado en ese entonces. Muti lo describió como la única infidelidad de su vida.
En 1980 llegó Flash Gordon, su salto a Hollywood, junto a Timothy Dalton y Max von Sydow. Ganó tres Nastri d’Argento y se consolidó como actriz capaz de moverse entre la comedia, el drama y personajes complejos.
A principios de la década del 80 conoció al empresario y financista Federico Facchinetti. La pareja tuvo dos hijos, Carolina y Andrea, antes de casarse. Estuvieron juntos diecisiete años. En 1996 Facchinetti fue juzgado por un delito financiero en el que había involucrado a la actriz con pagarés con la firma de Muti falsificada. Facchinetti declaró que su exmujer desconocía la estafa. La relación se rompió.
En 1994 fue elegida como «la mujer más bella del mundo» en una encuesta internacional de lectores de la revista Class. Entre 1998 y 2008 mantuvo una relación con Stefano Piccolo, cirujano plástico. Luego, una historia de doce años con el empresario francés Fabrice Kerhervé.
En 2010 canceló una función teatral alegando problemas de salud y luego asistió a una gala en San Petersburgo. La empresa que la representaba emprendió acciones legales. En 2014 la justicia italiana determinó que debía pagar una indemnización de 30 mil euros al teatro afectado. Al costear la fianza y la multa, Muti evitó ir a prisión.
Con los años siguió trabajando en cine y televisión, con apariciones en producciones internacionales como A Roma con amor, de Woody Allen, en 2012.
«A mis tres hijos, desde que eran chicos, les he dado siempre lo mejor de mí. Sobre todo, el lado artístico, fantasioso. Claro, el hecho de que yo sea una artista ha ayudado a desarrollar más esta faceta en su vida. Naike es una creativa fantástica… Soy una mamá gallina y me gusta tener una relación estrecha con ellos. Son lo más importante de mi vida», declaró en una entrevista. Tiene cuatro nietos: Akash (hijo de Naike), Alessandro y Giulia (de Carolina) y Edoardo (de Andrea).
Actualmente vive en Lerma, un pequeño municipio en la provincia de Alessandria, en Piamonte, junto a su hija mayor, en una histórica abadía. Allí se dedica a la meditación y el yoga. «Estoy sola y así es mejor. Me basta estar ocupada entre el trabajo, mis hijos y mis nietos. Hoy, para renunciar a mi libertad, tendría que encontrar un hombre realmente especial. Un compañero capaz de aceptar el hecho de que vivo en función de mi gran, agotadora, pero maravillosa familia. Y si no llega, paciencia. Ya estoy muy bien así».
En marzo de este año declaró: «Fui un sex symbol y ahora soy una abuela erótica». A sus 71 años, participará del concurso Bailando con las estrellas, que se transmite por Rai1, junto al bailarín Pasquale La Rocca.
