El actor participó de una charla en la Comic Con de Nueva York, donde presentó Spider Noir y se refirió al uso de tecnologías generativas en la industria del entretenimiento.
Nicolas Cage llevó el debate sobre inteligencia artificial a un terreno personal durante una charla en la Comic Con de Nueva York. Al presentar Spider Noir, el actor dijo que no se siente «compatible con la inteligencia artificial» y ubicó su rechazo en la forma en que entiende el oficio: una creación hecha por personas, con decisiones físicas, voces y gestos que no deberían quedar disponibles para una réplica automática.
La cita surgió cuando el protagonista habló de la producción y de los cambios que atraviesa Hollywood. «No soy un actor compatible con la IA», afirmó, según la cobertura de UPI desde el encuentro. Cage defendió a quienes hacen su trabajo desde cero y con las manos, una formulación que apunta tanto a intérpretes como a los oficios técnicos que construyen el aspecto final de una serie o película.
El interés de la declaración no está en una prédica abstracta contra la tecnología. El actor enlaza la discusión con su propia identidad como intérprete y con el valor de una actuación que no se limita a una imagen. En una industria que debate el uso de dobles digitales, clonación de voz y herramientas generativas, su postura convierte el lanzamiento de Spider Noir en una puerta para hablar del control sobre la presencia de los artistas.
El actor tiene una trayectoria especialmente útil para ese enfoque: pasó por personajes excéntricos, papeles de acción y registros dramáticos que dependen de modulaciones muy visibles de la voz y del cuerpo. Su frase permite explicar por qué, para algunos intérpretes, el problema no es solo que una herramienta ayude a producir una imagen, sino quién conserva el derecho de decidir cuándo esa imagen puede actuar en su nombre.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
