Un adolescente de 15 años identificado como Ezequiel S. permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva de Goya tras ser mordido por una serpiente cascabel mientras realizaba labores de arreo y retiro de ganado en un área insular. La familia solicita donantes de sangre para reponer stock de hemoderivados.
Un adolescente de 15 años, identificado como Ezequiel S., se encuentra internado en la Unidad de Terapia Intensiva en estado delicado luego de haber sido mordido por una serpiente cascabel mientras realizaba labores de arreo y retiro de ganado en un área insular, en medio de la creciente del río.
De acuerdo con los primeros datos aportados por allegados a la familia, el hecho ocurrió cuando el joven trabajaba en el campo y fue atacado por el reptil. El veneno de la especie le provocó complicaciones orgánicas severas en forma inmediata, lo que obligó a su traslado urgente al centro de salud local, donde permanece bajo observación médica y cuidados intensivos.
El episodio generó alerta entre pobladores ribereños y trabajadores rurales respecto de la aparición de ejemplares peligrosos en la zona. Especialistas señalan que el avance de las aguas y la crecida del río Paraná suelen desplazar a estos reptiles y otros animales desde islotes alejados hacia sectores transitados. En enero de 2016 se registró la captura de un ejemplar de cascabel en las inmediaciones de la Costanera goyana bajo circunstancias hídricas similares.
Como consecuencia del cuadro clínico y los tratamientos requeridos para contrarrestar los efectos del veneno, la familia del menor inició una campaña para reponer stock de hemoderivados. Según precisaron, se necesita la colaboración de entre 26 y 30 donantes de sangre de cualquier grupo y factor durante el transcurso de esta semana.
Las personas que se encuentren en condiciones de donar o deseen coordinar la asistencia al banco de sangre pueden comunicarse con el padre del joven, Rolando Sotelo, al número telefónico 3777-203110.
Las actuaciones e informes médicos sobre la evolución del menor continúan siendo monitoreados por el personal sanitario interviniente.
