Santiago Schnell dejó su cargo después de que un comité determinara que utilizó herramientas de IA sin declararlo en trabajos académicos y artículos de opinión, en violación del código ético de la institución.
El vicerrector de Dartmouth College, Santiago Schnell, dimitió tras una investigación interna que concluyó que utilizó inteligencia artificial sin declararlo, según informó la presidenta de la universidad, Sian Leah Beilock, el miércoles. Schnell ocupaba el segundo cargo más importante de la institución desde julio de 2025.
Un comité dirigido por profesores revisó los registros de la herramienta de IA empresarial de Dartmouth y determinó que Schnell utilizó Claude, el modelo de Anthropic, para editar de forma sustancial un manuscrito de investigación, corregir errores de codificación y generar figuras destinadas a la revista ChemSystemsChem. Según el comité, el académico no informó sobre este uso ni en el momento de la presentación ni en el de la publicación, pese a que la revista lo exigía.
El panel también concluyó que Schnell recurrió a ChatGPT para redactar un artículo de opinión publicado en agosto en The Washington Post, titulado “Las universidades luchan contra el fraude mediante IA. Pero hay un problema más profundo”. El comité determinó que esto violó las normas del diario. Schnell había reconocido ante el sitio de noticias Semafor haber usado esa herramienta para “refinar algunos argumentos, revisar errores gramaticales” antes de enviar el texto. Semafor también detectó el uso de IA en columnas de Schnell publicadas en The New York Times.
Además de las infracciones en las publicaciones, el comité concluyó que Schnell no fue transparente con los investigadores: demoró su respuesta a las solicitudes del panel y no proporcionó información completa. El conjunto de hallazgos llevó al comité a determinar que su conducta incumplió los estándares de la institución, incluido su código de ética.
Schnell, biólogo matemático de origen venezolano, había emitido un comunicado de disculpa ante las acusaciones iniciales. En él afirmó que su uso de la IA se limitaba al “perfeccionamiento del lenguaje, corrección de textos, mejora de la claridad y la organización”. El miércoles no respondió a las solicitudes de comentarios.
La revisión se abrió en septiembre tras presión pública. Las preguntas sobre la escritura de Schnell habían comenzado a circular en las semanas anteriores, impulsadas por publicaciones de The Dartmouth, periódico estudiantil de Dartmouth College, y del sitio Semafor. En septiembre, Beilock anunció la apertura de la revisión y reconoció la complejidad del caso. “Me comprometí a mantener a Dartmouth a la vanguardia de la IA, y eso incluye actuar de manera ética. Liderar un campo tan nuevo y cambiante es complejo”, escribió entonces la presidenta. “Habrá errores, y eso es parte del aprendizaje de una institución”, añadió.
La dimisión de Schnell se produjo en un momento simbólico: el campus albergaba esta semana la conferencia “IA a los 70”, un encuentro que reunió a líderes del mundo académico, empresarial, gubernamental y artístico para reflexionar sobre el juicio y la responsabilidad humana frente a esta tecnología. Entre los materiales promocionales del evento figuraba una cita del propio Schnell: “No debemos pensar en el futuro de la inteligencia artificial como algo que simplemente nos sucede. La gente tomará decisiones sobre cómo se desarrollan y utilizan estas tecnologías”.
Beilock designó a Matthew Delmont, profesor de historia y vicedecano de la Facultad de Estudios Internacionales e Interdisciplinarios, como vicerrector interino hasta junio de 2028. En su comunicado a la comunidad universitaria, la presidenta subrayó que los altos directivos deben “demostrar la transparencia y el criterio humano que esperamos de nuestros estudiantes e investigadores”.
Dartmouth, con sede en Hanover, Nueva Hampshire, fue una de las universidades más activas en la adopción de la IA. El año pasado firmó un acuerdo con Anthropic y Amazon Web Services para brindar a profesores y estudiantes acceso a esa tecnología, en un campus donde la investigación en inteligencia artificial tiene larga trayectoria.
