El S&P 500 retrocedió más del 1% y el Nasdaq más del 2% en la última sesión del mes, mientras que las acciones de Intel cayeron más del 25% tras presentar resultados por debajo de las expectativas. Los sectores energético, de servicios públicos y de consumo básico mostraron subas.
Wall Street registró una liquidación de acciones vinculadas con la inteligencia artificial en la última sesión del mes, según datos difundidos este jueves. El índice S&P 500 retrocedió más del 1% durante las primeras operaciones, mientras que el Nasdaq, con una fuerte concentración de compañías tecnológicas, cayó más del 2%.
Entre las empresas más afectadas, las acciones de Intel se desplomaron más del 25% luego de presentar resultados financieros que quedaron por debajo de las expectativas de Wall Street. Amazon perdió un 3% tras conocerse que sus beneficios no alcanzaron las previsiones del mercado.
El analista Norman Powell explicó que “Wall Street ha registrado hoy la venta masiva de acciones relacionadas con la inteligencia artificial, porque los inversores comenzaron a cuestionar el gasto fuerte que está haciendo este sector, financiado mediante deuda”. Powell agregó que “ha aumentado las preocupaciones en torno de ciertas empresas de la inteligencia artificial”, especialmente por el volumen de recursos que destinan a desarrollar infraestructura y nuevas tecnologías.
Frente a la presión sobre las compañías tecnológicas, los sectores energético, de servicios públicos y de consumo básico mostraron un comportamiento más favorable. Según detalló Powell, “el mercado en general mostró resiliencia, respaldado por la fortaleza de sectores como el energético y el de servicios públicos, así como por empresas que comercializan bienes de consumo básico”.
Las acciones de compañías de productos esenciales avanzaron un 1,5%, mientras que los títulos de ExxonMobil registraron una suba del 2%. Para los analistas, estos movimientos reflejan una tendencia observada durante octubre: los inversores comenzaron a diversificar sus posiciones y a buscar oportunidades en sectores que habían permanecido rezagados durante años.
En ese contexto, Powell señaló que esta dinámica permitió “disipar el temor de que si el auge de la inteligencia artificial flaquea, todo el mercado caiga con él”. El periodista destacó que “el capital no ha abandonado el mercado bursátil”, sino que está modificando sus preferencias frente a las nuevas señales económicas.
La jornada dejó una advertencia para el sector tecnológico: el entusiasmo por la inteligencia artificial continúa, pero los inversores exigen cada vez más resultados concretos que justifiquen las enormes inversiones.
