La Justicia indaga la sustracción de fármacos controlados en centros de salud de Buenos Aires, en el marco de la investigación por el fallecimiento de un anestesiólogo.
La muerte del anestesiólogo residente Alejandro Zalazar (29), ocurrida el pasado 20 de febrero en su departamento de Palermo, derivó en una investigación judicial que busca esclarecer el robo de anestésicos en hospitales. El fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, junto al Juzgado Nº60, a cargo interinamente del juez Santiago Bignone, lleva adelante la causa.
Zalazar, residente de tercer año en el Hospital Rivadavia que realizaba una rotación en el Hospital de Niños R. Gutiérrez, fue hallado sin vida. En la escena se encontraron frascos que, presuntamente, contendrían fentanilo y propofol, aunque los resultados de los estudios histopatológicos para confirmar el consumo aún están pendientes. La causa de muerte fue un edema pulmonar.
La investigación se centra ahora en determinar el origen de los fármacos hallados y si existió un desvío de medicamentos desde instituciones de salud. Se investiga específicamente una denuncia realizada por el Hospital Italiano días después del fallecimiento. Asimismo, las autoridades analizan si el caso de Zalazar es un hecho aislado o forma parte de una dinámica más extendida en distintos centros médicos.
