Los juveniles Mateo Rearte y Gerónimo Ramallo han ganado protagonismo en el plantel de San Martín, aportando energía y adaptándose a las exigencias de la Liga Nacional.
En una fase clave de la temporada, San Martín de Corrientes ha encontrado soluciones dentro de su propio plantel. Ante algunas bajas, los jóvenes Mateo Rearte y Gerónimo Ramallo han incrementado su participación, consolidándose como alternativas confiables para el equipo.
Ambos jugadores no solo han sumado minutos en la Liga Nacional, sino que han logrado mantener la intensidad y el nivel competitivo que requiere la máxima categoría del básquetbol argentino.
Mateo Rearte, con un perfil más ofensivo, ha aprovechado sus oportunidades demostrando capacidad anotadora. «Lo primero que se me vino a la cabeza fue tratar de disfrutar el momento y estar preparado todos los días para entrenar bien y poder llegar bien a los partidos», expresó el juvenil correntino. Sobre el salto a la Liga Nacional, comentó: «Lo más complicado capaz fue el nivel de condición física y después un poco los nervios lindos, tratando de hacer las cosas bien». Rearte destacó el aprendizaje de los jugadores más experimentados y la confianza que recibe del cuerpo técnico y sus compañeros.
Por su parte, Gerónimo Ramallo se ha ganado su lugar desde la intensidad defensiva. «Lo primero que sentí fue felicidad, una gran responsabilidad y además una confianza tanto del entrenador como de mis compañeros», señaló. Para Ramallo, el mayor desafío ha sido «la velocidad de decisión a la hora de jugar, pasa todo a otro nivel». El jugador también remarcó la importancia de observar y aprender de los referentes del equipo en su preparación y recuperación.
El crecimiento de ambos juveniles representa un aporte valioso para San Martín de Corrientes en su búsqueda de objetivos en la temporada.
