La combinación de heladas recientes, pastizales secos y ráfagas de viento de hasta 75 km/h generó una jornada crítica en la zona rural y periférica de Santo Tomé. Un operativo de emergencia contuvo múltiples focos de incendios, el más grave amenazó seis viviendas en el paraje La Curtiembre.
Un masivo operativo de emergencia coordinado entre la Dirección de Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y la Policía de Corrientes logró durante el viernes contener múltiples focos de incendios rurales en Santo Tomé. El más grave de estos focos amenazó de forma directa a un bloque de seis viviendas familiares en el sector conocido como paraje La Curtiembre.
El director municipal de Defensa Civil, Pablo Verón, declaró al programa radial Agenda Abierta que el fuego se desató por una quema de basura que se descontroló en la zona de La Curtiembre. Bomberos y brigadistas combatieron múltiples focos en campos ubicados en las rutas 36, 40, 94 y la región del paraje Cuay Chico, al este de la Ruta Nacional Nº 14.
«Tuvimos una jornada bastante extensa. Los frentes de los incendios, lo que técnicamente llamamos la ‘cabeza’ del fuego, son realmente imparables con esta velocidad del viento», advirtió Verón al describir la magnitud del escenario climático que mantiene en alerta máxima a las fuerzas de seguridad de la región costera.
El episodio de mayor riesgo para la infraestructura civil se localizó en las inmediaciones de los domicilios de las familias Romero y Caetano, cerca de un templo evangélico en La Curtiembre. Según Verón, el fuego se originó por una acción negligente: «Empezaron quemando basura; el fuego se les escapó debido al viento y tomó unas chacras linderas que presentaban abundante maleza seca».
Las llamas avanzaron a gran velocidad, rodeando y poniendo en peligro inminente a seis casas de ese sector periférico. El trabajo a contrarreloj de las dotaciones impidió que el fuego alcanzara las estructuras edilicias, limitando los daños materiales a las áreas de pastizales, alambrados vecinales y vegetación de las chacras.
